Se dice que Iscariote probablemente viene de algún lugar llamado Queriot. O, podría derivarse de la palabra “SICA,” que significa puñal.
En estos tiempos de barbarie social es muy usual su empleo, pero como abreviatura de sicario, que es aquella persona que se dedica a asesinar por dinero, y que detrás de esta, hay autores intelectuales de gran peso, que después que ordenan el crimen, pasan revista al cadáver para convencerse si se cumplió la orden a cabalidad para que se pueda generar el pago.
A decir verdad, me gusto la carta del doctor Sergio, hijo del fallecido ex ministro de agricultura Dr. Álvaro Araujo Noguera, prestante e ilustre servidor de la patria, y padre de Álvaro, ex congresista, y de la maravillosa e inteligente Consuelo a quienes el país admira muchísimo por su serenidad y acertados comentarios en mañanas Blue de la W.
La Carta a Juan Manuel Iscariote, está llena de verdades que recogen todo el sentimiento colectivo de una nación que había sido sometida a la esclavitud por el miedo al terrorismo, y que obligo a la población del país; unos a esconderse, y otros, a gobernar vía virtual, porque la Nación estaba amordazada por él imperio del secuestro, la pesca milagrosa, la extorsión, la vacuna, el chantaje, él narcotráfico, y muchas atrocidades más que arrodillaron la Constitución y las leyes.
El ex presidente Uribe, un hombre leal a la amistad, y reconocedor absoluto para premiar a todo a quien bien trabaja, le reconoce sus esfuerzos, vio en Juan Manuel, especiales condiciones: como su lealtad, para entregarle las riendas del Estado. Ya ungido por el pueblo, agradeció con sendos derroches de elogios y falsas lágrimas de satisfacción, que luego juro dedicarse a continuar la tarea de Uribe.
Para reconocer el gran gobierno del que hizo parte, pregono a los cuatro vientos: ¡Uribe es el mejor presidente en cien años! Él es redentor de la Patria. – Todo un rosario de elogios, bien calculados, los que poco a poco, y por arte de magia, se fueron tornando en un agudo mimetismo para camuflarse como el camaleón, e incorporarse en su verdadero yo, replica del Judas Iscariote de la Biblia, el que vendió a Cristo, para ejercer su innata vocación del sicario, que apuñala la confianza, saca las uñas y traiciona a quien convirtió de un soplo a una plasta de muñiga y barro, para convertirla en presidente de Colombia.
El llamado que hace Judas, tendría un inmenso valor, si previa a la invitación que le hace a quien lo volvió presidente, les dijera a todos los colombianos: Yo Juan Manuel hoy Iscariote, traicione a mi Patria y le pido perdón a todos los colombianos. Lo hago, para que entre todos busquemos la reconciliación nacional. También les diré la verdad sobre Odebrech. Juan Manuel, si así lo hicieres la Patria os te premiaría, pero si no, algún día te condenara.
Ahí tienes en la casa por cárcel, a quien te hizo presidente, y tú, dando conferencia y lecciones de ética, y moral. Confiesa tus pecados, y podrás llevar el Santo a cuestas.



