
Hablar de la Infantería de Marina es hablar de sacrificio, disciplina y coraje. Una fuerza que ha templado su espíritu entre la inmensidad del mar y la dureza de los ríos, librando batallas muchas veces invisibles para la mayoría de los colombianos, pero decisivas para la defensa de la soberanía y la protección de comunidades golpeadas por la violencia. En ese escenario, el Centro de Estudios Históricos y Estratégicos de Infantería de Marina en Coveñas, Sucre, se alza como un bastión de memoria, identidad y formación.
El pasado 17 de agosto, esta institución conmemoró 13 años de existencia. Más que una efeméride, la fecha invita a reflexionar sobre el valor que los colombianos damos a espacios que preservan la memoria de nuestros hombres de mar y río, al tiempo que preparan a nuevas generaciones de infantes para los retos del presente.
Coveñas, enclave estratégico en el Caribe, es mucho más que un punto en el mapa: es tierra de historia y de servicio, donde el mar se convierte en escuela de vida. El Centro de Estudios Históricos y Estratégicos de Infantería de Marina no es un museo silencioso ni un archivo congelado; es un espacio vivo donde la memoria de las batallas libradas en selvas y riberas se transforma en lecciones que forjan carácter. Allí se transmite un mensaje inequívoco: servir en la Infantería de Marina es una vocación de entrega absoluta, donde la patria se antepone a todo interés personal y, muchas veces, se abraza el sacrificio supremo.
En solo trece años, se ha consolidado un legado que ya empieza a ser referente nacional. No es casualidad: la Infantería de Marina de Colombia es hoy una de las más numerosas y respetadas de América Latina, reconocida por su profesionalismo en escenarios internacionales. Ese nivel de excelencia no sería posible sin centros como el de Coveñas, donde se investigan doctrinas, se perfeccionan estrategias y se custodia la memoria de quienes han caído en el cumplimiento del deber.
El aniversario también es un recordatorio de una deuda de gratitud: la sociedad suele olvidar que la seguridad en nuestras costas y ríos no es un accidente, sino fruto del esfuerzo silencioso de miles de infantes que arriesgan su vida cada día. Honrar al BEIM Coveñas es, en el fondo, honrar a las familias que entregan a sus hijos a la patria, muchas veces sin retorno.
El reconocimiento se extiende al coronel de Infantería de Marina Jorge Oliverio Rico Torres, actual comandante de la base, y a cada hombre y mujer bajo su mando, guardianes del lema que define a esta fuerza: “La voluntad todo lo supera”. En sus hombros recae no solo la disciplina y el legado histórico, sino la misión de inspirar a cada nuevo infante a servir con orgullo y honor.
En tiempos de crisis y polarización, el Centro de Estudios Históricos y Estratégicos de Infantería de Marina Coveñas emerge como un recordatorio de que existen pilares firmes en la nación: instituciones que no responden a intereses políticos, sino a principios de honor, lealtad y servicio.
Porque Coveñas no es solo un lugar: es la cuna silenciosa donde se forjan los guardianes del mar y del río, héroes que, con botas mojadas y corazones firmes, mantienen en pie a Colombia frente a cualquier adversidad. Celebrar estos 13 años es rendir homenaje a la fuerza que, silenciosamente, sostiene el orgullo y la soberanía de la Patria.





