La memoria de las redes sociales no perdona. Hoy, cientos de usuarios le están recordando al alcalde de Cartagena, Dumek Turbay, sus vehementes críticas de campaña contra la administración anterior por la falta de resultados en materia de seguridad. Entonces, contaba uno a uno los sicariatos, cuestionaba al secretario del Interior y exigía acciones concretas frente a la violencia en las calles. Hoy, ese discurso parece haberle dado la vuelta… como un bumerán.
Año y medio después de haber asumido el cargo como alcalde, Dumek tiene a su hombre de confianza, Bruno Hernández, como secretario del Interior, pero los resultados que tanto exigía brillan por su ausencia. Los hurtos van en aumento, los homicidios por sicariato no se detienen y, peor aún, la percepción de inseguridad sigue creciendo en los barrios cartageneros.
En cifras y en calles, la seguridad no mejora. Pero esta vez, el alcalde guarda silencio. El mismo que antes exigía cuentas, hoy esconde la voz cuando la ciudad le pide explicaciones.
- Redes calientes: los cartageneros no olvidan
En Twitter, Facebook e Instagram, la ciudadanía desempolvó videos y frases del entonces candidato Dumek Turbay, quien hacía de cada crimen un punto de ataque político. “¿Qué hace la administración frente a esta ola de violencia?”, preguntaba con tono desafiante. Ahora, muchos se lo devuelven con una pregunta aún más incómoda: ¿Qué está haciendo su administración?
Los cartageneros lo acusan de haber cambiado la indignación por indiferencia. El clamor de seguridad que le sirvió como trampolín político ahora lo persigue con la misma fuerza. Porque los sicariatos no bajan, y los robos ya son pan de cada día en muchas zonas de la ciudad y su plan Titan24 un fracaso.
Lo cierto es que, más allá de discursos, la promesa de devolverle la seguridad a Cartagena sigue incumplida. Y si algo está quedando claro es que gobernar es muy distinto a hacer campaña.
En los barrios, la gente lo resume sin filtro: “Dumek hablaba más cuando era candidato que ahora siendo alcalde”.





