La industria avícola en Colombia ha mantenido un crecimiento sostenido y hacia 2025 se proyecta aún más dinámica. En 2024, la producción de huevos alcanzó los 18.020 millones de unidades, con un consumo per cápita de 346 huevos al año, mientras que el consumo de carne aviar se estima en 37,5 kg por habitante en 2025. Este crecimiento ha impulsado la adopción de tecnologías y procesos de automatización, especialmente en áreas clave como la vacunación, consolidando a la innovación como un pilar para la eficiencia, el bienestar animal y la sostenibilidad.
A pesar de estos avances, persisten mitos en torno al uso cotidiano de la tecnología en las granjas avícolas. Sin embargo, cada vez son más frecuentes las soluciones automatizadas. Un ejemplo son los robots de vacunación, que permiten una aplicación precisa y uniforme de las dosis, reduciendo errores humanos y garantizando mayor consistencia en los procesos.
La combinación de estos desarrollos tecnológicos con la formación continua y la aplicación de buenas prácticas de vacunación fortalece la salud de las aves, optimiza las operaciones y protege las inversiones, al tiempo que impulsa la sostenibilidad y competitividad del sector.
Entre las innovaciones recientes destaca la tecnología SPHEREON, que transforma las vacunas en esferas liofilizadas fáciles de disolver en agua, simplificando su preparación y aplicación. Además, estas se presentan en cápsulas de aluminio 100 % reciclables, alineándose con los principios de responsabilidad ambiental.
De cara al 2025, las granjas avícolas colombianas avanzan hacia una mayor digitalización, con la incorporación de sistemas de climatización inteligente, inteligencia artificial para la detección temprana de enfermedades y cámaras de visión computarizada para el monitoreo en tiempo real. Estas herramientas permiten aumentar la productividad, reforzar la bioseguridad y garantizar estándares más altos de bienestar animal.
“Al adoptar prácticas más sostenibles, el sector no solo responde a las demandas del mercado, sino que asegura su competitividad a largo plazo, manteniendo su papel central en la economía nacional. La introducción de estas soluciones refleja el compromiso de la industria avícola colombiana con la innovación y la responsabilidad ambiental”, señaló Leonardo Belli, Director de la Unidad de Negocios de Avicultura y Porcicultura de MSD Salud Animal en Colombia.
El futuro de la avicultura en el país se proyecta hacia granjas conectadas y sistemas inteligentes, donde el uso responsable de la tecnología será clave para garantizar calidad, bioseguridad y sostenibilidad. De esta manera, la producción avícola en Colombia se perfila como un modelo de competitividad y responsabilidad ética en la región.



