Un nuevo escándalo sacude a la ciudad. La Contraloría Distrital de Cartagena reveló un informe que confirma un detrimento patrimonial superior a los $3.800 millones en las obras realizadas en el estadio Jaime Morón León y el coliseo Bernardo Caraballo.
La investigación señala que los contratos ejecutados a través de Edurbe S.A., en convenio con el Instituto Distrital de Deporte y Recreación (IDER), presentan irregularidades como sobrecostos, cuentas duplicadas y metrajes inflados, lo que habría generado pagos injustificados con cargo al erario.
De acuerdo con el ente de control, en el Estadio Jaime Morón se triplicaron los metros cuadrados ejecutados en las cuentas de cobro, generando un pago adicional que supera los $2.500 millones. En el caso del Coliseo Bernardo Caraballo, el contrato fue firmado por $2.200 millones, pero se encontraron cobros adicionales cercanos a $1.000 millones, es decir, casi la mitad del valor total del contrato.
La abogada Jacqueline Perea Blanco, cuestionó a las firmas interventoras que certificaron las obras, pese a las inconsistencias detectadas: “¿Cómo certificaron obras con sobrecostos millonarios? ¿Dónde estaba la supervisión?”, preguntó de manera categórica.
Con los hallazgos, la Contraloría de Cartagena anunció la apertura de procesos de responsabilidad fiscal, además del traslado de copias a la Procuraduría y la Fiscalía para posibles investigaciones de carácter disciplinario y penal contra funcionarios del IDER, Edurbe y demás dependencias implicadas.
El informe también advierte que estas prácticas violan el artículo 92 de la Ley 1474 de 2011 (Estatuto Anticorrupción) y el Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026, que prohíben la intermediación en la contratación estatal.
El uso de Edurbe como intermediario contractual no es nuevo en la ciudad. A lo largo de distintos gobiernos locales, la entidad ha sido señalada como mecanismo para entregar contratos “a dedo”, sin procesos de licitación, con graves efectos para las finanzas distritales.
Una fuente cercana a la Contraloría lo resume así: “Edurbe repite viejas prácticas que ponen en riesgo los recursos públicos. Cartagena necesita obras de verdad, con planeación y transparencia, no contratos inflados que terminan siendo una carga para la ciudad”.






