El misterio por la muerte de Valeria Afanador, la niña de 10 años desaparecida en Cajicá desde el 12 de agosto, comienza a esclarecerse. El Instituto Nacional de Medicina Legal reveló este lunes que la menor falleció por ahogamiento o sumersión en medio líquido, tras haber ingerido agua y residuos de pantano, lo que confirma que estuvo en contacto permanente con el río Frío durante los 18 días en que permaneció desaparecida.
El cuerpo de Valeria fue hallado el pasado 30 de agosto a 346 metros de distancia del colegio Gimnasio Campestre Los Laureles Bilingüe, donde fue vista con vida por última vez. De acuerdo con el dictamen forense, el cadáver no presentaba signos de violencia física ni cortes en sus prendas de vestir.
Según la necropsia practicada por Medicina Legal y divulgada por la Fiscalía General de la Nación, se concluyó que:
- Los fenómenos cadavéricos son coherentes con la fecha de desaparición del 12 de agosto.
- La causa de muerte fue ahogamiento o sumersión en medio líquido.
- En el estómago y vías respiratorias se hallaron agua y residuos propios del pantano.
- Se identificaron cambios de adipocira, lo que confirma el prolongado contacto con agua y material biológico en descomposición.
- No hubo evidencia de agresiones físicas ni violencia en el cuerpo de la menor.
Medicina Legal indicó que continuará con estudios de laboratorio complementarios, mientras los investigadores de campo avanzan en esclarecer las circunstancias en que la niña llegó al río Frío y qué ocurrió en las horas posteriores a su desaparición.

El caso mantiene en vilo a Cajicá y a todo el país, que sigue exigiendo respuestas claras sobre cómo y por qué Valeria terminó en el afluente después de más de dos semanas de intensa búsqueda.



