La Fiscalía General de la Nación destapó este martes nuevos y estremecedores detalles sobre el magnicidio del senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, ocurrido el pasado 7 de junio en el parque El Golfito, occidente de Bogotá.
Durante la audiencia de imputación de cargos contra Harold Daniel Barragán Ovalle, alias Harol, séptimo implicado en el caso, la delegada de la Unidad de Vida reveló que el crimen fue planeado y ejecutado por la organización criminal “Plata o Plomo”, cuyo cabecilla es un delincuente identificado como alias Mosco.
Según la Fiscalía, “Plata o Plomo” delinque en Bogotá desde 2023, con redes extendidas en varias ciudades del país. Su accionar criminal incluye homicidios selectivos bajo la modalidad de sicariato, tráfico de armas, uso de menores de edad para cometer delitos y concierto para delinquir.
La investigación apunta a que Elder José Arteaga, alias El Costeño, fungía como coordinador logístico del asesinato de Uribe, liderando los seguimientos y la planeación operativa.
“Dentro de ese plan criminal, alias El Costeño coordinó las actividades de inteligencia y los seguimientos a la víctima, que concluyeron en el ataque armado contra el senador Uribe Turbay”, explicó la fiscal del caso.
Uno de los hallazgos más reveladores es que la planificación del magnicidio se llevó a cabo mediante videollamadas en WhatsApp. Alias Harol habría participado en al menos cuatro reuniones virtuales, dentro de un grupo de la aplicación denominado precisamente “Plata o Plomo”, en el que se compartían en tiempo real detalles sobre los movimientos del senador.
De acuerdo con las pruebas, los sicarios documentaron la residencia, el vehículo y las actividades cotidianas de Miguel Uribe, información clave para ejecutar el ataque en su contra.
La Fiscalía advirtió que la organización criminal no actuó de manera improvisada, sino que llevó a cabo un plan sistemático y coordinado, en el que participaron varios actores que aún están siendo rastreados.
Este señalamiento convierte al magnicidio de Miguel Uribe en un atentado con motivaciones criminales de estructura organizada, y no en un hecho aislado de violencia urbana.
Con alias Harol ya son siete los capturados en el caso, mientras la justicia sigue tras la pista de alias Mosco, el jefe máximo de “Plata o Plomo”, quien habría ordenado el asesinato que estremeció a Colombia y sacudió el panorama político nacional.



