Lo que comenzó como una acción legal en defensa de los derechos de miles de estudiantes terminó convirtiéndose en una tormenta política y mediática contra la abogada y líder social, Lía Margarita Muñoz Rangel, de 47 años, quien denunció ante la Fiscalía haber sido víctima de una campaña de injurias y ataques públicos luego de interponer una tutela que obligó a suspender provisionalmente las obras de reparación de ocho colegios en Cartagena de Indias.
Según el relato de Muñoz Rangel, el 22 de agosto interpuso una tutela en la que señalaba que la Secretaría de Educación omitió presentar un protocolo de contingencia para los estudiantes afectados por las obras. El 25 de agosto, un juez ordenó suspender los trabajos hasta que se garantizara la continuidad del proceso escolar.
A partir de ese momento, la denunciante asegura haber quedado expuesta a un linchamiento público sin precedentes: titulares en portales de noticias, publicaciones en redes sociales y declaraciones de funcionarios la señalaron como responsable de “frenar el sueño de 50.000 niños”.
Según la abogada medios al servicio del alcalde Dumek Turbay Paz, difundieron notas en las que la describían como la mujer que “detuvo las obras de los niños”. Incluso el mismo alcalde Dumek Turbay, a través de su cuenta en X, afirmó que detrás de la tutela existían “motivaciones políticas y electorales”, tildando el caso como un acto de “ruindad”.
“Esa señora mató la ilusión de 50.000 niños de Cartagena”, habría expresado Turbay en declaraciones replicadas por diversos medios locales.
La situación escaló cuando esos mismos medios aliados difundieron videos en los que trabajadores de las obras acusaban directamente a Muñoz de dejarlos sin sustento. En paralelo, mal llamados influencers y funcionarios cercanos al alcalde intensificaron los ataques en redes sociales. El portal Corrupción al Día llegó a publicar una foto suya manipulada bajo el titular “La psiquiátrica ataca de nuevo”, acompañada de acusaciones de deudas personales y hasta supuestos “rituales diabólicos”.
- “Mi vida está en riesgo”
Lía Muñoz sostiene que ha sido convertida en el blanco de una campaña sistemática de desprestigio, al punto de no poder salir de su casa por temor a represalias. “Quiero confirmar que el señor alcalde ha sido el autor de estas publicaciones que denigran mi integridad, poniendo a todo el pueblo cartagenero en mi contra con falsas acusaciones”, denunció.
Aunque algunos medios la defendieron, calificando los hechos como un caso de “violencia verbal contra la mujer”, la mayoría de la narrativa pública la ha estigmatizado como responsable de frenar las obras.
El caso abre un debate sobre los límites entre la protesta ciudadana, la defensa de derechos fundamentales y el uso del poder político y mediático para silenciar voces críticas. La Fiscalía ya recibió la denuncia por injuria, mientras la abogada insiste en que su única intención fue proteger la continuidad académica de los estudiantes.
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“Mi vida está en riesgo”, advirtió Lía Margarita Muñoz, mientras la ciudad sigue sumida en una controversia que expone el choque entre el derecho a la educación y el peso de la política local.



