Desde las primeras horas de este domingo 1 de febrero, Cartagena enfrenta un complejo panorama climático marcado por intensas lluvias, fuertes vientos, vías inundadas, interrupciones parciales del servicio eléctrico en algunos sectores y un aumento significativo del oleaje en la franja costera de la ciudad.
De acuerdo con información oficial, estas condiciones están asociadas al ingreso de un frente frío y al fenómeno de mar de leva que actualmente impacta a la región Caribe. La situación ha generado afectaciones tanto en la movilidad urbana como en la operación aérea y marítima.
Durante el fin de semana se han registrado vientos sostenidos entre los 46 y 55 kilómetros por hora, acompañados por olas de hasta tres metros de altura. Las autoridades advierten que el oleaje podría alcanzar picos cercanos a los cuatro metros en sectores del suroeste del mar Caribe, especialmente entre la tarde del domingo y la madrugada del lunes 2 de febrero, periodo en el que se espera el mayor impacto del fenómeno.
Las lluvias persistentes también han provocado inundaciones en diferentes puntos de la ciudad, afectando el tránsito vehicular y generando reportes de zonas inundadas en barrios vulnerables. En paralelo, las condiciones meteorológicas adversas han ocasionado demoras y ajustes en algunos vuelos con origen y destino en el aeropuerto internacional Rafael Núñez, situación que es monitoreada por las autoridades aeroportuarias.
Ante el riesgo generado por el fuerte oleaje y las corrientes marinas, la Dirección General Marítima (Dimar) y las autoridades locales decretaron bandera roja en las playas de Cartagena, medida que prohíbe el ingreso al mar como acción preventiva para proteger la vida de residentes y turistas.
El Cuerpo de Bomberos de Cartagena, en coordinación con la Oficina Asesora para la Gestión del Riesgo de Desastres (OAGRD) y el Cuerpo de Salvavidas, mantiene un monitoreo permanente en la franja costera y en los sectores identificados como de mayor vulnerabilidad. Las autoridades realizan recorridos preventivos y atención de incidentes asociados a caídas de árboles, inundaciones y afectaciones por vientos fuertes.
Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía para adoptar medidas de autoprotección mientras persistan las condiciones climáticas adversas. Entre las recomendaciones se incluyen permanecer en lugares seguros durante las lluvias intensas, evitar actividades al aire libre, no refugiarse bajo árboles o estructuras metálicas, asegurar techos y elementos expuestos al viento, y realizar limpieza de canales y desagües para reducir el riesgo de inundaciones.
Asimismo, se solicitó a la comunidad mantenerse informada a través de los canales oficiales y acatar las indicaciones de los organismos de socorro, con el fin de prevenir emergencias mayores durante este episodio climático que marca el inicio del mes de febrero en la capital de Bolívar.



