Barranquilla comenzó oficialmente la cuenta regresiva para uno de los eventos deportivos más importantes del continente. La Conmebol realizó su primera inspección oficial a las obras de remodelación del Estadio Metropolitano Roberto Meléndez, escenario elegido para albergar la final única de la Conmebol Sudamericana 2026, y el mensaje fue claro: el proyecto avanza y la ciudad entra en fase decisiva de planificación.
La visita marcó el arranque formal del proceso de coordinación entre la entidad rectora del fútbol suramericano y las autoridades locales, en un evento que trasciende lo deportivo y se proyecta como una vitrina internacional para Barranquilla y Colombia.
Según el informe oficial de la Conmebol, el principal foco estuvo puesto en la supervisión de los trabajos de remodelación, que incluyen la renovación total del césped, mejoras estructurales en zonas estratégicas del estadio y labores integrales de mantenimiento, todo bajo los estándares exigidos para una final continental.
Pero la inspección fue más allá del escenario deportivo. La agenda incluyó reuniones técnicas con autoridades distritales, organismos de seguridad y equipos operativos, abordando los cinco ejes del modelo de Final Única: infraestructura, logística, seguridad, transporte, servicio al espectador y experiencia del fan. También se evaluaron posibles locaciones para eventos oficiales, campos de entrenamiento para los equipos finalistas y propuestas orientadas a potenciar el impacto turístico y económico del certamen en la ciudad.
Por parte de la Conmebol participaron Ícaro Nogueira, gerente de Operaciones y líder de las Finales; Emanuel Días, gerente de Transporte; y Gustavo Morelli, gerente de Seguridad. La Federación Colombiana de Fútbol estuvo representada por Pedro Salcedo, director de Competiciones, y Óscar Ramos, asesor jurídico. A ellos se sumaron directivos del Aeropuerto Internacional Ernesto Cortissoz y altos funcionarios de la Alcaldía de Barranquilla, en un despliegue institucional que evidencia la magnitud del reto.
“La remodelación se enmarca en la política de legado de la Conmebol, que busca dejar infraestructura de alto nivel en las ciudades anfitrionas”, subrayó el organismo, destacando la experiencia de Barranquilla en la organización de eventos deportivos de gran formato.
En paralelo, el alcalde Alejandro Char intensificó el seguimiento a las obras y ratificó el compromiso del Distrito con el cronograma. A través de su cuenta en X, el mandatario reveló avances clave: ya se funden las columnas que soportarán las nuevas graderías y se ejecuta un ambicioso proceso de prefabricación con más de 150 columnas-zapatas y 1.800 vigas de concreto, lo que permitirá acelerar los tiempos de construcción.
“Con esta obra ganamos todos: gana el deporte, el entretenimiento y la economía de nuestra ciudad. Hoy estamos generando más de 700 empleos. Vamos con toda por un Metropolitano a otro nivel, en un año histórico”, afirmó Char.
La inspección de la Conmebol no solo valida el avance técnico de las obras: confirma que Barranquilla está en la ruta correcta para convertirse, una vez más, en epicentro del fútbol suramericano. La final de la Sudamericana 2026 ya no es una promesa: es un objetivo en marcha, con impacto deportivo, económico y político de alcance continental.



