● Más de 70 maniobras navales, cerca de 70 operaciones de helicóptero y más de 100 horas de investigación oceanográfica marcaron la misión científica colombiana en el continente blanco.
● Por primera vez, un buque científico colombiano realizó una maniobra VERTREP (reabastecimiento vertical) en la Antártica, consolidando un nuevo hito para la Armada de Colombia.
Tras zarpar el 6 de diciembre de 2025 desde la Base Naval de Cartagena, el buque científico ARC “Simón Bolívar” arribó el 15 de enero de 2026 al continente antártico, con la misión de fortalecer la investigación científica, la cooperación internacional y el conocimiento sobre el impacto humano en la Antártica y su relación con fenómenos ambientales que también afectan a Colombia.
Este territorio extremo puso a prueba a los Marinos de Colombia, quienes enfrentaron temperaturas bajo cero, olas superiores a los 3 metros y vientos de más de 100 km/h, condiciones que exigieron precisión, disciplina y capacidad operativa durante la XII Expedición Antártica de Colombia.
Durante la misión se ejecutaron más de 50 maniobras de arriada e izada de botes, más de 20 maniobras de fondeo, 70 tomas y despegues de helicóptero y cerca de 100 horas de operación del winche oceanográfico, equipo especializado para descender instrumentos científicos a grandes profundidades.
Uno de los hitos más importantes fue la realización, por primera vez en la Antártica, de una maniobra VERTREP (Vertical Replenishment) a bordo de un buque científico marino colombiano, lo que representó una hazaña operativa y logística para el ARC “Simón Bolívar”.
Gracias al trabajo de la tripulación naval y los investigadores científicos, se desarrollaron 68 estaciones oceanográficas, recolectando muestras de agua hasta 1.500 metros de profundidad mediante botellas Niskin, fundamentales para el estudio de las condiciones del océano antártico.
Además, se realizó el levantamiento batimétrico de dos zonas estratégicas, equivalente a más de 400 km² de fondo marino, así como salidas científicas para el avistamiento de especies, durante las cuales se tomaron muestras de piel y grasa de ballenas, con el objetivo de analizar estos mamíferos marinos que también migran hacia aguas colombianas.
En el Estrecho de Bransfield se recuperaron dos hidrófonos submarinos, dispositivos clave para estudiar los niveles de sonido ambiental oceánico y comprender mejor el comportamiento acústico del ecosistema marino antártico.
La misión también fortaleció la cooperación científica internacional. Se apoyó el mantenimiento de la red meteorológica del Instituto Antártico Chileno (INACH) y se transportaron tres investigadores y 800 kilogramos de equipos científicos mediante VERTREP hacia el sector Punta Spring.
Asimismo, dos investigadores de la Dirección General Marítima (DIMAR), integrantes del proyecto ICEMAN, permanecieron durante 30 días en la Base Antártica Pedro Vicente Maldonado de Ecuador, donde realizaron levantamientos de datos meteorológicos.
Otro componente clave fue la labor de los buzos de la Armada de Colombia, quienes participaron en 25 maniobras especializadas, incluyendo reentrenamiento en inmersión en aguas gélidas, inspecciones técnicas subacuáticas y la recuperación de equipos oceanográficos utilizados para el estudio de mareas y dinámica marina.
En total, fueron 32 días de investigación científica en el continente blanco, durante los cuales se desarrollaron 12 proyectos de investigación, consolidando el aporte de Colombia a la ciencia antártica.
La Armada de Colombia y la Dirección General Marítima (DIMAR), a través del Programa Antártico Colombiano, continuarán fortaleciendo la presencia científica del país en la Antártica, con el objetivo de impulsar investigaciones de alto impacto y avanzar hacia la meta de que Colombia se convierta en miembro consultivo del Sistema del Tratado Antártico.





