El pasado 24Mar2026, el Centro Nacional de Consultoría (CNC) le envió al Portal 724 Noticias un oficio de asunto ‘Solicitud formal de retiro y rectificación de publicación por información’. El documento estaba firmado por el presidente del CNC, Pablo Lemoine Arboleda. Sin embargo, los metadatos muestran que el autor es Carlos Eduardo Barrios Rodríguez, quien, de acuerdo a su perfil de LinkedIn, es director de Comunicaciones de esa entidad.
En la petición se hace referencia a una columna titulada “Cartagena: polémica encuesta de favorabilidad de Dumek Turbay genera cuestionamientos”, lo cual me pareció extraño, pues no recuerdo haber escrito algo con ese nombre.
A pesar de eso, continué con la lectura para descubrir de qué se trataba. Luego de leer cuatro tortuosos párrafos de autobombo, pude finalmente saber qué querían:
«[….] de manera respetuosa pero enfática, solicitamos: El retiro inmediato de la publicación en todos sus canales digitales y redes asociadas.
- La emisión de una rectificación pública, en la que se aclare de manera expresa la información inexacta difundida y se remita a la fuente oficial correspondiente, esto es, la información radicada ante el Consejo Nacional Electoral, siendo información de público conocimiento. Lo anterior, con el fin de restablecer el equilibrio informativo, garantizar el derecho a la rectificación y evitar la permanencia de información que no corresponde a la realidad […]».
Y remató sentenciando: «[…] Sin perjuicio de lo anterior, en caso de persistir la publicación o su difusión en los términos actuales, el Centro Nacional de Consultoría S.A. se reserva el derecho de ejercer las acciones legales y administrativas a que haya lugar, en defensa de su buen nombre y reputación institucional […]». Supongo que creería que me intimidaría.
Responder la solicitud del CNC fue como armar un rompecabezas. Lo primero que hice fue establecer que el título de la columna estaba errado. El título correcto es “¿Encuesta de «estómago»?: El oscuro entramado detrás del 83% de favorabilidad de Dumek Turbay”. Acto seguido, me tocó releer la solicitud del presidente del CNC para tratar de encontrar dónde especificaban cómo el contenido de mi nota había afectado su reputación de «cuatro décadas de ejercicio profesional». Tampoco suministraron las pruebas que refutaran la supuesta inexactitud de mi escrito.
Confieso que inicialmente redacté una contestación de una sola página, en donde les decía que su solicitud de retractación no cumplía con los requisitos mínimos de procedencia exigidos por ley. Pero habría perdido la oportunidad de (a) mostrarle al señor Lemoine Arboleda lo absurdo de su reclamo y (b) recordarle que no me ha contestado una petición que le presenté el 19Mar2026.
Es así que me tomé el trabajo de explicarle pacientemente los cinco apartes de mi columna que hacían alusión al CNC, para que viera que no le había vulnerado su cuarentona reputación.
Aparte de no acceder a sus ridículas pretensiones, la conclusión a la que llegué es que muy seguramente no leyeron mi columna, ya que no solo no le atinaron al título, sino que también habrían notado (como lo hicieron miles de lectores) que ni siquiera se refería per se al CNC.
Es dable entonces preguntarles si era que estaban haciéndole el mandado al alcalde Dumek Turbay o a alguno de sus áulicos, como, por ejemplo, al señor Luis Payares Altamirando, amigo del burgomaestre y ex contratista de la Alcaldía de Cartagena, quien, además, fue la persona que encomendó la encuesta al CNC.
Y miren las ironías de la vida. Pablo Lemoine dizque preocupado por su reputación y fíjese que Juan Diego Perdomo Alaba, hoy asesor de prensa a nivel nacional del alcalde Turbay, se le metió directamente al rancho. Esto es lo que Perdomo pensaba de los resultados de una encuesta que el CNC realizó en 2018: «Las encuestas no informan, despistan». ¡Auch!
Señor Lemoine, a juzgar por su escrito, usted es un chapucero. Lo anterior es una opinión, y —como ya debería tener claro— las opiniones no están sujetas a rectificación. En consecuencia, le exijo que se abstenga de volver a dirigirse a mí: ya fue suficiente con la penosa experiencia de leer sus textos cargados de autobombo y la pérdida de tiempo que implica responder a sus pretensiones vacías e inoficiosas. No insista.




