Relacionada con el PAE, la Resolución 101 del 18 de febrero de 2026, en su artículo 4, dice: *»Los giros de la presente resolución serán condicionados en relación con:
- El cumplimiento de las metas de cobertura que avance hacia la universalidad y la garantía de la continuidad del Programa»*.
Esto precisamente es lo que garantiza y sostiene, con documentos en mano, la Alcaldía de Sincelejo, presidida por Yahir Acuña, sustentando la asignación presupuestal de diecinueve mil setenta y tres millones trescientos cuarenta y cinco mil setecientos sesenta pesos m/cte ($19.073.345.760).
Aun así, el Gobierno nacional, a través de la resolución mencionada, decide «expropiar» los recursos de los niños sincelejanos en unos siete mil millones de pesos, asignando solamente $12.710.343.000, lo que equivale a condenarlos al hambre. Ello tiene nombre propio: es una tragedia para la niñez vulnerable sincelejana. Hay que corregir eso de manera inmediata.
Si el Ministerio de Educación, e incluso la Presidencia de la República, requieren más documentación sensata, entonces que se les aporte, uno por uno. La Alcaldía de Sincelejo, estoy seguro, está dispuesta a hacerlo. Si hay que corregir, que se corrija. Lo único que no se va a permitir es que se vulneren los derechos de los niños vulnerables de Sincelejo.
El operador del contrato PAE ha informado de la suspensión del servicio de alimentación a la niñez sincelejana, motivado por la equivocación que está cometiendo el Ministerio de Educación al hacer tan «criminal» recorte, que imposibilita la ejecución del contrato, amén de pagos que no se han realizado.
Con todo esto, el alcalde de Sincelejo, Yahir Acuña, ha salido a defender, cual «gata parida, boca arriba», a los niños de la capital sucreña y, de manera contundente, manifestó al operador PAE que, si se da esa suspensión, hará ejecutar las pólizas de cumplimiento.
Toda esta problemática, que termina afectando a los inocentes niños vulnerables de Sincelejo, tiene que tener solución. El presidente Petro, que tanto promueve el diálogo, está obligado a sentar a la Alcaldía de Sincelejo con el Ministerio de Educación y demás entidades pertinentes, para que se realicen, ipso facto, los correctivos del caso y no se envíe a los niños sincelejanos a pasar hambre en el denominado «gobierno de la vida», porque el hambre no es precisamente vida, sino muerte. A eso no le apuesta Sincelejo.

Conocedores de la sensibilidad, objetividad, madurez, seriedad y capacidad de gestión de la senadora Clara López Obregón, en calidad de agente de opinión y, ante todo, como sincelejano, propongo y solicito que sea la doctora López facilitadora de la protección de los niños sincelejanos y articule la búsqueda de una solución sensata, inmediata y razonable entre el Ministerio de Educación y el ente territorial certificado (ETC) del municipio de Sincelejo. Manos a la obra. No da espera.



