Las autoridades ambientales realizaron una inspección técnica en el barrio Manga de Cartagena donde los vecinos de la carrera 20 con calle 25 solicitaron la tala de un árbol bicentenario de laurel que se encuentra en la terraza de una vivienda argumentando problemas de higiene y enfrentamientos entre los residentes.
En su función de proteger la biodiversidad y conservar las áreas de importancia ecológica, el Establecimiento Público Ambiental, EPA Cartagena, negó tal solicitud de permiso.
De acuerdo con el EPA, el árbol de 14 metros de la altura, es también un patrimonio histórico, cultural y ambiental del sector, se encuentra en buen estado fitosanitario y no representa ninguna amenaza.
El EPA advirtió que, ante la arbitrariedad de algunos vecinos en podar algunas ramas del árbol sin permiso se realizarán constantes visitas para verificar cumplimento de la orden de no talar ese patrimonio natural y se impondrán las sanciones que se deriven del no cumplimiento de la medida.
El director del EPA, Javier Mouthon, determinó en una resolución que la autoridad defenderá y conservará las áreas de importancia del medio ambiente. «No es viable autorizar la tala de un árbol bicentenario, el cual tiene un alto valor histórico, cultural y considerado pulmón ambiental en este sector».
Mouthon, dijo que este árbol de laurel ha sido sometido a podas técnicas aprobadas por parte de Electricaribe para minimizar riesgos con el cableado eléctrico de la zona, razón por la que no representa ningún otro tipo de problema para la comunidad.



