Las enfermedades cardiovasculares se han convertido en un verdadero problema de salud pública, sin embargo, su origen está asociado con ciertos factores que podrían intervenirse. La enfermedad coronaria por ejemplo se produce porque el colesterol que se consume endurece las arterias por dentro, las tapa parcial o totalmente y la sangre no fluye de manera suficiente al músculo cardíaco, produciéndose el infarto. Entre los factores que se asocian con ella está una dieta poco saludable, el sedentarismo y el hábito de fumar.
Culturalmente estamos acostumbrados a consumir una dieta alta en sal y grasas mucho suero, queso, fritos; a esto le agregamos el consumo de carbohidratos, la gente no se mide cuando se trata de comer arroz, pan, yuca, ñame y otros carbohidratos (harinas), que finalmente se convierten en grasas, también hay un alto consumo de bebidas azucaradas de toda índole: gaseosas, jugos, guarapo y otras tantas.
El sobrepeso no es visto como un problema, por el contrario, cuando una persona está pasadita de kilos, vemos esto como un signo de bienestar físico y no tenemos la cultura de ejercitarnos físicamente, esta actividad es vista casi como un castigo, de manera que por eso las enfermedades crónicas no transmisibles se han instalado en nuestra vida y llegaron para quedarse.
Los cambios en el estilo de vida requieren del compromiso personal, estar convencidos que nos traerán buenos resultados en salud y bienestar. Por otro lado, las autoridades sanitarias deberían realizar intervenciones en salud pública que le lleguen a la gente, que los motive a realizar los cambios necesarios para mejorar su salud; esto no se logra solo con talleres ni campañas publicitarias, hay que involucrar a las comunidades en el autocuidado.
De cada 100 personas que mueren en Colombia, 75 fallecen por enfermedades cardiovasculares, esto da cuenta de lo importantes que son.
Carolina Cuello Royert




