La persistencia de la revolución tecnológica y todas las innovaciones que la acompañan, tienen el potencial de introducir mejoras significativas en los niveles de bienestar social, como también de desinformar y manipular a la sociedad. Debemos ser muy conscientes y participar activamente en la construcción de todo este tejido del que de alguna forma u otra hacemos parte.
Las tecnologías para el manejo de grandes volúmenes de datos aun se encuentran en desarrollo con niveles interesantes de madurez, pero con mucho por mejorar, de igual forma las leyes en este aspecto también carecen del desarrollo suficiente para soportar el optimo funcionamiento de los retos que acompañan a la economía digital.
La falta de transparencia, privacidad e incentivos, disminuyen los niveles de confianza de los ciudadanos y dificultan las campañas para la recolección de censo en información social de alta calidad. A pesar de las barreras existentes, las posibilidades que brindan el Big Data y la analítica avanzada son enormes.
¿Podremos superar las barreras para que en un futuro no muy lejano las tecnologías que subyacen a las redes sociales nos permitan tener una mejor comprensión de la sociedad como fenómeno complejo?
Seria sumamente interesante que como sociedad tuviésemos acceso a plataformas que nos permitieran extraer conocimiento con absoluta transparencia.
Esta tecnología en función de la sociedad brindaría objetividad sobre la composición de nuestra sociedad, transparencia y acceso al conocimiento que permitiría identificar sectores vulnerables, necesidades colectivas, muchos más matices que posibilitaran la prescripción de políticas públicas muy contextualizadas a las necesidades de la población.
¿Que nos falta para dar el giro?
Muchos son los retos que supone un sistema integral de información que consolide las características principales de la población, el reto se magnifica si además se pretende que se fundamente en una recolección de datos voluntaria e interactiva, pero sin lugar a dudas las ventajas de conocernos mejor como sociedad nos permitirá tomar mejores decisiones, además de permitirnos a los ciudadanos supervisar el desempeño del gobierno de turno en función de las tareas críticas solucionadas.
¿Cuántos años nos faltaran para alcanzar un nivel de desarrollo en el que todos los ciudadanos tomemos decisiones basados en informes de gestión administrativa?
¿Cómo podríamos asegurarnos que un sistema de este tipo sea auditado por todos para que goce de transparencia y evitar que se convierta en una red de manipulación social?
Mientras eso pase, la política tradicional seguirá teniendo como principal estrategia la manipulación del sentir para mover masas y buscar beneficios particulares.




