Cuando se habla de inversiones en obras de desarrollo para el departamento de Sucre, palpitan los corazones, no de emoción, sino de preocupación. Nuestro departamento ha vivido más de 50 años de corrupción y nepotismo y somos especialistas en Carteles.
“El Cartel de las Libranzas”, “El Cartel del Asma”, “El Cartel del Bilingüismo”, “El Cartel de los Embargos”, “El Cartel de los Enfermos Mentales”, “El Cartel de la Hemofilia”, “El Cartel de los Abogados”, “El Cartel del PAE”, “El Cartel de la Contratación”, “El Cartel de Uniformes de Docentes Departamentales”, “El Cartel de la Fuga de Usuarios de Las EPS”, “El Cartel de la Población no Cubierta”, “El Cartel de la Población Pobre no Afiliada (PPNA)”, “El Cartel de los Sobrecostos en los Mercaditos para atender la Emergencia Sanitaria por el Coronavirus”, en fin carteles y más carteles de la corrupción.
El país, conoce de muchas denuncias que han sido “pan de cada día” y manjar de los corruptos, ya que el departamento en su corta vida política administrativa, navega con facilidad en esos turbios mares y los resultados se encuentran a la vista. Una gran tanda de sus funcionarios, políticos y gobernantes, llámese, Senadores, Representantes, Diputados, Concejales, Gobernadores, Alcaldes, Gerentes de Institutos del orden nacional o regional, han estado presos o subjudice con la justicia. Tienen el mejor diploma, es decir, el de “exconvicto”, requisito indispensable para gobernar en primera persona o en cuerpo ajeno y de ésta manera seguir destruyendo lo poco que nos queda.
Ese fatídico diagnostico nos lleva fácilmente a la percepción negativa de la ciudadanía, cuando el Gobierno Nacional anuncia que se invertirá la módica suma inicial de $344.000 millones en la ejecución de obras de mejoramiento y mantenimiento de 182,5 kilómetros de vías en los departamentos de Córdoba y Sucre. Inversión ésta, firmada en convenio en lo que llamaron, “El Pacto Territorial Golfo de Morrosquillo”.
La incertidumbre radica en quiénes firmaron el susodicho “convenio” y hacen parte del mencionado pacto. Pues miremos a ver. Incluyen las alcaldías de Coveñas, San Onofre, Lorica, Toluviejo, San Antero, San Bernardo del Viento y Moñitos. Últimamente fue incluido San Antonio de Palmito, Sucre pero si miramos el prontuario de corrupción en esos entes municipales, las alarmas se prenden y los corruptos de “cuello blanco” se frotan las manos, ya que por ejemplo, por citar solamente a Coveñas, todos sus alcaldes han estado o están presos por corrupción, San Onofre y Santiago de Tolú, le siguen los pasos y los de Córdoba, ni hablar “del peluquín” El plato está servido.
Para el inicio del convenio, nuestro Gobierno asignó recursos por $42.000 millones para mejorar la vía entre San Antonio de Palmito y Santiago de Tolú, en Sucre. Esa inversión hace parte de los $344.000 millones que se ejecutarán con otras obras de mejoramiento y mantenimiento de 108 kilómetros del corredor vial entre Santa Lucía y Moñitos, en el departamento de Córdoba, y 74,5 kilómetros para mejorar vías secundarias y terciarias de las regiones de Sucre y Córdoba.
La gente de bien en Sucre se “mamó” de tanta corrupción, esperemos que las inversiones tengan control ciudadano y las obras tengan una buena calidad, a sabiendas que la mayoría de las vías terciarias y secundarias en el departamento de Sucre, recién construidas, “colapsaron” a los dos o tres años y las autoridades departamentales han declarado siniestradas varias obras viales tales como la de San Antonio de Palmito-Sabaneta, la rehabilitación La Tablitas- San Marcos y la de Toluviejo-Colosó.
Que el Pacto Territorial “Golfo de Morrosquillo” no se convierta en uno más de nuestros “mamut” y los dineros aprobados del presupuesto general de la Nación, en el marco de los programas Colombia Rural y OCAD-Paz, gobernaciones de Sucre y Córdoba, y los municipios costeros, no tengan como destino los “paraísos fiscales” de exfuncionarios, funcionarios, politicastros, en contubernio con supuestos contratistas que son expertos en defraudar al estado.
Carlos Painchault Sampayo
Economista, Especialista en Gerencia Pública. Profesor Catedrático por 16 años de Economía Política de la Universidad de Sucre. Sincelejo. Colombia.



