Modificar la restricción de toque de queda y ley seca que actualmente rige en el departamento de Risaralda acordaron en las últimas horas comerciantes y autoridades locales tras manifestar que las medidas afectan su economía sobre todo para quienes trabajan en horas nocturnas.
Se espera que la solicitud enviada por el gobernador Víctor Manuel Tamayo al Ministerio del Interior sea aprobada y la ocupación en las Unidades de Cuidados Intensivos no supere el 90 %.
La solicitud contempla que el toque de queda empezaría a regir en Risaralda desde las diez de la noche pero sin restricción para consumir bebidas alcohólicas en los establecimientos.
Los comerciantes pidieron también que haya flexibilización en el pago del impuesto de industria y comercio y que se eliminen los cargos básicos; decisión que debe ser tomada los alcaldes a través de un acuerdo municipal.



