¡Arley somos todos! con esta frase la población de la Mojana despedía en medio de arengas y canticos a unos de los suyos en la tradicional plaza del municipio de Majagual, luego de que en confusos hechos fue ultimado por un uniformado de la Policía Nacional.
Como muchos de los jóvenes de la región sumidos en la pobreza y con la obligación de un sustento para su familia se encontraba nuestro protagonista a las orillas del caño de la “Ajingible” donde con “chopos” artesanales construidos con tubos de plástico y caucho trataba de cazar algún pato “yuyo” o “mojarras” para llevar algo de proteína a la mesa de su familia.
Según narra la comunidad sin una causa aparente agentes de policía persiguen al grupo de muchachos para quitarle las “armas” y uno de ellos con sangre fría y sin misericordia dispara contra la humanidad de Arley quien temblando del susto salió de donde estaba escondido detrás de un cultivo de plátano. Por la gravedad de sus heridas y a pesar de los intentos fallidos de la comunidad para trasladarlo a un hospital cercano el joven fallece dejando un ambiente de consternación y rabia entre los moradores de aquella pequeña vereda donde en muchas ocasiones me han ofrecido una taza de mazamorra de maíz o un “boli de corozo”,
El Comandante de la Policía de Sucre a quien desde que llegó a tomar posesión se le ha salido el departamento de las manos, debido al aumento de los casos de secuestro, maltrato a población LGBT y agresiones personales; tiene una historia que parece sacada de una película de acción donde incluso ataca a la comunidad diciendo que unos humildes campesinos estuvieron a punto de “linchar” a los uniformados con armas quizás fabricadas con “cepas de plátano” y “bolas de barro”.
La Ajingible está herida y uno de sus hijos se fue para siempre, pero es hora de analizar con lupa el contexto por el cual se presentan estos incidentes que terminaron por cegar la vida de un joven que como muchos otros de la Mojana simplemente no lograron una oportunidad en la vida y les toco sobrevivir del diario o el rebusque en fincas ganaderas.
Es claro que el trasfondo social toca las fibras que por meses he criticado en este espacio y es el llamado a las autoridades a invertir en educación, salud y proyectos sociales para que nuestros niños y jóvenes tengan una oportunidad diferente y no se limiten a quedarse estancados ante la falta de oportunidades.
La Policía Nacional debe hacer un trabajo de fondo y de re intervención debido a que hechos como este colocan en entre dicho cual es su labor en el ámbito social. Por algo una mujer Mojanera llevaba una pancarta que decía ¡Si los que nos cuidan nos están matando¡ ¿cuál es el futuro?.
La Mojana en medio de velatones y sentimientos de dolor pide a gritos Justicia, y es labor de estado definir conductas de intervención en una región que por años ha sido golpeada por la violencia y que poco a poco venia recuperado la fe en la fuerza pública.

WILLIAM JAVIER RICARDO GUZMÁN
Médico y docente Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín. Médico Urgencias Clínicas SOMER Ríonegro. especialista en docencia universitaria de la Universidad Católica de Oriente.



