Hoy es un buen día para ser feliz, y es más fácil de lo que creemos. La vida es lo que pensamos, todo lo que habita y nutre nuestros pensamientos es directamente proporcional al nivel de felicidad que experimentamos a diario.
Quiero plantearles la posibilidad de crear una experiencia que nos conecte con la felicidad. Lo primero que deseo presentarles, es que observemos con detenimiento lo que pensamos ahora, en este mismo instante sobre nosotros mismos y la vida que llevamos; escríbelo o realiza una nota de voz donde puedas escucharte después para revisar los que piensas.
Los pensamientos son el capital semilla de una vida feliz, de allí la importancia en ser conscientes de lo que pasa por nuestra mente y sobretodo a lo que damos mayor atención. ¿Cuáles son los pensamientos más recurrentes?, ¿qué dicen esos pensamientos y como me hacen sentir? SI, sentir es el otro ingrediente fundamental. Porque si acepto lo que siento, y si eso que estoy sintiendo me conecta con una valencia negativa de la emoción y me genera malestar, podré transformarlo cuando soy capaz de reconocerlo en mí, y comience a tomar decisiones inteligentes que me faciliten cambiar hacia una valencia positiva.
¿Cómo puedo yo dar el paso de un pensamiento negativo a otro positivo? Lo primero es aceptar que existe y no crear juicios de valor sobre el porque pienso y en consecuencia siento lo que me da miedo o me pone triste, o me hace sentir ira, etc. Adicionalmente esta acción nos aporta un gran avance en nuestro proceso interno, porque nos permite entender el origen real del malestar, que en la mayoría de los casos (en condiciones normales), son producto de nuestra imaginación; es decir, de lo que la loca del paseo, nuestra mente, nos dice.
Cuando soy capaz de reconciliarme con un pensamiento negativo este pierde el poder de controlarme y allí recuperamos nuestra autonomía para empezar a hacerlo diferente.
Incorpora pequeños cambios en tu rutina que te permitan construir una experiencia distinta y te que te vincule con el bienestar y la felicidad. A lo que damos atención CRECE, entonces tener presente agradecer todo lo buenos que nos sucede redirecciona nuestros pensamientos hacia lo positivo, entre más cosas seamos capaces de reconocer como objeto de gratitud en el diario, mayores probabilidades de bienestar tenemos. Podemos iniciar el día con 20, 30 o más razones para dar gracias, e incluso finalizar el día por todo lo gratificante que pudimos experimentar.
RecomIendo utilizar actividades artísticas, deportivas, realizar meditación con mindfullness para ayudar a nuestra atención plena, regalarnos momentos de descanso, escenarios para divertirnos con buen humor y aprender a reírnos de la vida, conscientes de que cada pensamiento al que nutrimos con atención y acciones que lo reafirmen nos acercarán a esa mentalidad de la felicidad, hagamos un ayuno de pensamientos negativos y llenemos nuestra dieta de pensamientos positivos que nos haga vivir con plenitud, bienestar emocional y ser felices.



