La Alcaldía, el Comando de Policías y otras viviendas del municipio de Morales, Bolívar, resultaron afectadas tras una asonada protagonizada por encapuchados en retaliación al desalojo de un predio.
El alcalde Neid Esley Barrios, decreto el toque de queda y dijo que, «Pudimos observar en videos posteriores a la intervención policial cómo ciudadanos encapuchados con caucheras, con bombas molotov y piedras agredieron a la Policía y no solo a la Policía, sino instalaciones como la alcaldía municipal donde yo estaba presente».
Veinte niños se vieron afectados por los gases lacrimógenos que utilizó la fuerza pública para disuadir a la multitud que enfurecida atacó con piedras y bombas molotov.



