Tras determinar el Tribunal de París que hubo un «pacto de corrupción» entre el ex presidente francés Nicolás Sarkozy (2007-2012), su abogado habitual Thierry Herzog y el ex magistrado Gilbert Azibert, fueron condenados este lunes a 3 años de prisión.
Sarkozy era investigado de haber intentado corromper, junto con Herzog, a Azibert, cuando éste era juez del Tribunal Supremo. De acuerdo con la acusación, el ex mandatario buscaba obtener informaciones cubiertas por el secreto profesional e influir en las diligencias abiertas ante la alta jurisdicción relacionada con el denominado caso Bettencourt, sobreseído a finales de 2013.
A cambio, habría ofrecido a Azibert su ayuda para obtener un puesto de prestigio al que éste aspiraba en Mónaco, aunque nunca lo obtuvo.
Sarkozy, rechazó las acusaciones y ante el tribunal afirmó que «nunca cometió el más mínimo acto de corrupción».
Sarkozy, de 66 años, es el primer ex presidente de Francia desde la instauración de la Quinta República en 1958 en sentarse físicamente en el banquillo de los acusados. Antes de él, solo Jacques Chirac, su antecesor y mentor político, fue juzgado y condenado por malversación de fondos públicos cometida cuando era alcalde de París, pero debido a problemas de salud nunca compareció ante la corte.



