Desde el 2008 se celebra el día mundial del sueño. Nació como una iniciativa de la Asociación mundial de Medicina de sueño y la fecha escogida para ello es el tercer viernes de marzo, lo que corresponde al viernes antes del equinoccio de primavera. La razón de ser de este día, es sensibilizarnos acerca de la importancia que tiene, no sólo el dormir, si no el dormir bien, en nuestra vida y por supuesto, en nuestra salud.
Y es que los trastornos del sueño se han convertido en un motivo relevante de consulta en los últimos años, multiplicados de forma exponencial en tiempos de pandemia. El confinamiento, la incertidumbre, el miedo a enfermarse o morir, ha llevado a un aumento en las manifestaciones de ansiedad, estrés o depresión y por consiguiente a un incremento en los trastornos de sueño. A lo anterior podemos sumarle el cambio en el estilo de vida, la mayor exposición a pantallas, (computadores, tablets, celulares), el uso de la cama como sitio de trabajo y otra serie de hábitos inadecuados a los que ha llevado el periodo de confinamiento, y actividades como el teletrabajo y las clases virtuales.
Entre los trastornos más frecuentes encontramos el insomnio, las alteraciones del ritmo circadiano, el ronquido y la apnea del sueño por mencionar algunos de los que afectan tanto a la población adulta como pediátrica. .
El estudio del sueño, su estructura y fisiología, así como de su aspecto patológico ha dado lugar al desarrollo de la especialidad llamada medicina del sueño. Es gracias a ello que hoy se conocen importantes aspectos que colocan al sueño mucho más allá de un simple momento de inactividad.
Sabemos por ejemplo que el sueño no es una función pasiva ni lineal. Consta de fases y cada una de ellas es esencial. El sueño no sólo nos proporciona descanso, si no que interviene en aspectos tan importantes como regulación hormonal, memoria, muerte celular programada y regeneración celular. Es esa la razón por la que también varía acorde con la edad y condición física del individuo.
No dormir, o dormir mal lleva a un cuerpo y cerebro cansado y por consiguiente a una predisposición mayor a enfermar. De allí que el tema para el día del sueño este año es: “sueño regular para un futuro saludable”.
¿Qué hacer si se tiene un trastorno de sueño?
Hoy en día existen profesionales especializados en este campo y lo ideal es consultar si se tiene un problema relacionado con el sueño.
Pero independientemente de su condición, todos debemos desarrollar los buenos hábitos de la “ Higiene de sueño”, que no son más que medidas encaminadas a conseguir un sueño de calidad. Incluye cosas como evitar ingerir sustancias estimulantes, sobre todo hacia el final del día, alimentarse de manera saludable, no realizar actividad física extenuante antes de ir a dormir, encontrar un espacio adecuado para el televisor, preferiblemente fuera de la habitación y no dormirse con él encendido, así como no usar tablets o celulares a la hora de irse a la cama, establecer un horario fijo para acostarse y tratar de dormir entre 7 u 8 horas. Estas y otras medidas harán que su sueño no solo sea reparador si no también saludable. ¡Si queremos vivir mejor, es importante dormir bien¡
- Claudia Patricia Diaz Bossa. Médico y cirujano de la Universidad de Cartagena, Internista Neumologa. Universidad de Cartagena y Universidad de la Sabana. Miembro de la Junta Nacional de la Asociación Colombiana de Neumologia y cirugía del tórax.




