Con más del 98% de las actas contabilizadas, Guillermo Lasso Mendoza, representante de la derecha tradicional, acumula 52,5% de los votos, frente al 47,50% del correísta Arauz, heredero de la izquierda del ex presidente Rafael Correa.
«Este es un día histórico, un día en que todos los ecuatorianos han decidido su futuro, han expresado con su voto la necesidad de cambio y el deseo de mejores días para todos», dijo Lasso.
Lasso prometió mantener el acuerdo del presidente saliente, Lenín Moreno, con el Fondo Monetario Internacional (FMI) frente a un Arauz que quería desconocer las condiciones de la financiación y que prometía un amplio gasto social pese a las débiles finanzas públicas y una economía con problemas de liquidez.
«Gracias desde el fondo de mi corazón por darme la oportunidad de ser su presidente y poderlos servir», dijo ante sus seguidores en Guayaquil, y señaló que desde el próximo 24 de mayo asumirá con responsabilidad el «desafío de cambiar al país».
La diferencia de votos entre ambos candidatos es de unos 420.000, y todo apunta a que no será alterada de forma sustancial, si bien el recuento sigue abierto.
El nuevo presidente de Ecuador es el más joven de 11 hijos de una familia de clase media, Guillermo Lasso comenzó a trabajar desde los 15 años en la Bolsa de Valores de Guayaquil y fue rápidamente escalando posiciones hasta convertirse en presidente del Banco de Guayaquil por casi 20 años.
Casado y con cinco hijos, Lasso también tuvo un breve paso por la filial local de Coca-Cola y se desempeñó por un corto tiempo como ministro de Economía en el gobierno de Jamil Mahuad.
Lasso, de 65 años, perdió la presidencia en 2013 ante Correa por un amplio margen y en 2017, por poco, ante el actual presidente Lenín Moreno.
Promete generar dos millones de puestos de trabajo, expandir el sector agrícola a través de préstamos a bajo interés y reducir progresivamente los impuestos.
El candidato por el Movimiento Creo señaló que se centrará en defender la democracia, los derechos de los ecuatorianos, e hizo hincapié en su compromiso con la mujeres y niñas, la población LGBTI y las poblaciones vulnerables.
«Me dedicaré a la construcción de un proyecto nacional que continúe escuchando a todos, porque este proyecto será de todos los ecuatorianos. Desde hace años he soñado con la posibilidad de servir a los ecuatorianos para que el país progrese, hoy han resuelto que eso se así», dijo Lasso.



