El Alto Comisionado para la Paz Miguel Ceballos, confirmó que acompaña al presidente de Colombia Ivan Duque Márquez hasta este 25 de mayo.
El funcionario desde 2018, había anunciado su voluntad de dejar el cargo desde finales del año pasado. “Yo le comenté al Presidente de la República que iba a dejar el Gobierno desde diciembre del año pasado, concretamente el 22 de diciembre, y le reiteré esa voluntad el 3 de mayo de este año, fecha en la cual formalicé esa decisión de irme a partir del 26 de mayo, mencionándole al Presidente oficialmente que mi último día en Palacio sería el 25 de mayo”,
La decisión del alto funcionario se conoció en el marco de las negociaciones de la Comisión Bilateral entre el Gobierno Nacional y el Comité de Paro, de la cual funge como coordinador.
Su experiencia en cargos públicos empezó como Viceministro de Justicia, director del Instituto de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario de la Universidad Sergio Arboleda y director del Instituto de Derechos Humanos de la Universidad Javeriana. Asimismo, fue Secretario Ejecutivo de la Comisión de Conciliación Nacional, entidad facilitadora de Paz en Colombia.
«Siento una incomodidad con el ex Presidente Uribe, y se refiere a algo esencial que tiene que ver con mi trabajo como Comisionado. En dos ocasiones, desafortunadamente, no fui consultado por el ex presidente Uribe en un par contactos que tuvieron él y representantes suyos con el ELN. Un primer contacto se produjo en un viaje a Cuba a través de uno de sus representantes, sin que yo fuese consultado; y hubo un segundo momento en el cual él se reunió en su casa, como él mismo lo ha expresado en la revista Semana, con el señor Juan Carlos Cuellar, quien es un ex combatiente del ELN que acaba de ser nombrado por nuestro Gobierno como gestor de paz, y ya le explicaré por qué. En esas dos ocasiones no fui consultado por el presidente Uribe. Siento que él tenía la confianza, pero, además, el deber de consultar al Alto Comisionado para la Paz sobre contactos con el ELN, y no lo hizo. Y eso, por supuesto, creó en mí una incomodidad, que aún permanece, no porque no solamente no haya sido consultado, sino porque hay el respeto a la dignidad de un cargo tan complejo como el mío, en el cual el contacto que pueda derivar en un resultado que ayude a la paz o que aleje a la paz, hace parte esencial de mis funciones», dijo Ceballos en una entrevista con María Isabel Rueda publicada en el diario El Tiempo.



