Por ahí dicen que, “desde el desayuno se sabe como será el almuerzo”, pues bueno, con la campaña del terror que empezó la izquierda con el paro nacional, en donde hemos visto muerte, destrucción, caos, miles de negocios quebrados, desabastecimiento en las regiones, personas secuestradas en sus casas, misiones médicas atacadas, bebés asesinados en ambulancias porque les impidieron el paso, sistemas enteros de transporte masivo destruidos, bienes públicos y privados vandalizados, ya sabemos como sería eventualmente su gobierno.
Todo el entramado quedó en evidencia con las declaraciones hechas por uno de los “lideres” del Comité Nacional del Paro, filtradas en un video.
Un hecho por demás bajo, porque mientras simulaban ante la opinión pública, un diálogo con el gobierno nacional, culpándolos por no haber avances significativos, que llevaran a soluciones para poner fin a las movilizaciones, reunían a la gente en las calles para informarles que no tenían ninguna intención de abandonarlas y que invitaban a los mal llamados «primera línea» a no desfallecer asegurando que, “Esto es de largo aliento; esto es para llegar con miras al 2022”.
Los Colombianos hemos superado épocas muy duras de violencia a las que nos quisieron someter y no pudieron, ahora, nos quieren aplicar otra dosis disfrazada de inconformismo, y aunque no podemos negar que sí hay quienes lo sienten de manera genuina y están en todo su derecho de manifestarlo, a muchos otros los instrumentalizaron para implementarnos una campaña política del terror para someternos a lo que claramente en las urnas rechazamos.
La pregunta que tiene que surgir ahora en todos los que creemos en la democracia es, ¿si así es la campaña, como sería un posible gobierno de esta gente?, nuestro país se ha caracterizado por tener un sistema democrático fuerte, los colombianos no hemos estado nunca dispuestos a que nos sometan bajo amenazas a votar, lo hacemos por convicción y creyendo firmemente en que será lo mejor para nuestro país, por eso no podemos permitir que manos oscuras, que llevan tres años poniéndole palos en la rueda no solo al gobierno, sino a cada una de las personas que vivimos aquí, para que no progresemos en medio de todas las dificultades que se han generado en el mundo en los últimos tiempo, impongan una agenda de miedo y desolación.
Nosotros somos gente pujante, echada para adelante y trabajadora, primero el Covid nos puso en pausa y ahora la izquierda queriendo llegar al poder nos quiere encerrar, pero no lo vamos a permitir. Aquí, los buenos somos más, ya descubrimos sus intenciones y el rechazo hacia sus tácticas debe ser generalizado.
Colombia saldrá adelante, la economía poco a poco se repondrá y en las urnas decidiremos en el 2022, si queremos seguir viviendo libres de miedo o nos dejaremos intimidar, para terminar, cayendo en las garras que arrasan todo a su paso.
Yo seguiré trabajando por la vida, la democracia, la justicia y la libertad, y ¿ustedes que harán?



