El terremoto de magnitud 7,2 en la escala de Richter que asoló este sábado el sur y otras zonas de Haití ha causado al menos 724 muertos y más de 2.800 heridos, así como cuantiosos daños materiales, agravando ya de por sí la difícil situación del país caribeño, el más pobre de América.
Según el último balance emitido este domingo por Protección Civil, 500 personas murieron en el sur, 100 en Grand’Anse, 122 en Nippes y dos en el noroeste.
El terremoto destruyó hospitales, escuelas, iglesias, hoteles y empresas privadas. Las tareas de rescate se podrían complicar con la llegada de la tormenta tropical Grace, que azotará Haití con fuertes lluvias este lunes.



