Efectivos del Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía, capturaron en Yopal, Casanare al patrullero en retiro Wilmer Antonio Alarcón Vargas, quien fue condenado por el homicidio del grafitero Diego Felipe Becerra, hechos ocurridos en 2011 cuando el entonces Policía encontró al joven pintando junto con unos amigos un mural en la avenida Boyacá con calle 116 en Bogotá, Colombia.
Diego Felipe Becerra, murió producto de disparos policiales porque supuestamente este tenía un arma en su poder luego de haber asaltado un vehículo de transporte de servicio público.
Durante la investigación, Medicina Legal reveló que el joven jamás había manipulado un arma de fuego y la Fiscalía General de la Nación, determino hace 6 años que la escena del crimen había sido modificada por un oficial y dos subtenientes.
Alarcón Vargas, sobre quien pesa una condena de 37 años y seis meses de prisión por la muerte del joven, se encontraba prófugo de la justicia luego de violar la libertad condicional. El Tribunal Superior de Bogotá tras ratificar la condena confirmó que el fallecimiento de Becerra fue un crimen injustificado.
“La captura del patrullero Wilmer Alarcón es una excelente noticia para nosotros, ya que llevamos seis años esperando esa captura. Estamos muy agradecidos con el trabajo del CTI de la Fiscalía y del Gaula del Ejército y sabemos que si no fuera por ellos la Policía nunca lo hubiera capturado porque en parte lo estaban protegiendo”, dijo el padre de Diego Felipe.
Según la familia del grafitero el patrullero tendría conocimiento de la manipulación del material probatorio en el lugar donde se registró la muerte de Diego Felipe Becerra.
Otras cinco personas, que en su momento pertenecían a la Policía, también siguen vinculados a la investigación. Se logró determinar que el joven jamás asaltó un vehículo de servicio público ni atentó contra policía alguno, simplemente huyó al ser descubierto pintando una pared, y como no se detuvo, recibió varios disparos de los uniformados.



