Como candidata afro de la lista al Senado de la república del Pacto Histórico, me comprometo a luchar desde este espacio junto al nuevo gobierno democrático por:
- Los derechos étnicos y el bienestar social y económico del pueblo afrocolombiano. Las prioridades están en el orden económico y para ello propongo la declaración de la Emergencia Económica para un Plan Social de choque contra la pobreza, dónde deben incluirse programas especiales para las comunidades afrodescendientes, así como la reconstrucción de la economía en nuestros territorios, la activación y reactivación del aparato productivo y la creación de nuevas fuentes de trabajo para aliviar la pesada carga del desempleo y la pobreza. Se hace impostergable una transformación real, socioeconómica, profunda y estructural en los territorios ancestrales y urbanos, a través de los cambios fundamentales y de nuevas leyes étnicas, que incluyen el desarrollo de la Ley 70 de 1993.
- La paz en los territorios étnicos, contra el genocidio y el etnocidio o muerte sistemática contra nuestro pueblo, que no es una crisis humanitaria sino un crimen de lesa humanidad, traducido en desplazamiento, masacres, emplazamientos, racismo institucional, muerte cultural, asesinato de nuestros líderes sociales, prácticas sistemáticas de violación de derechos, ancladas en la mentalidad esclavista de las élites colombianas y el olvido histórico.
- La indemnización del pueblo negro, producto de la esclavización antigua y moderna y el racismo institucional, reparación histórica que debe traducirse en otorgarle al pueblo afrocolombiano un verdadero poder económico, político, social, cultural, desde la autonomía y por el derecho a la autodeterminación consagrada en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo-OIT, otorgándole poder y la autonomía suficientes para participar en las decisiones que les afectan, como pueblo, como nación cultural, dentro de la nación colombiana. Impulsaré un proyecto de ley que aumente la representación política de los afrocolombianos de acuerdo a la población afro existente en Colombia, aumentar presencia en los Concejos municipales, Asambleas, Cámara y Senado dentro de una nueva reforma política electoral propuesta por el Pacto Histórico, que debe incluir mayor representación de la comunidad afrocolombiana en Cámara y Senado.
- Para que el litoral pacífico sea de verdad una región con Autonomía Administrativa, administrada por la misma población y no gerenciada por los poderes tradicionales, sino gobernada por el pueblo afro con participación de sus organizaciones sociales. Autonomía como expresión del poder negro que parte desde su cosmovisión de etnodesarrollo, de la tierra, el mar, la bioeconomía y riquezas, con sus universidades y desarrollo tecnológico, como territorios de diferencia y del derecho al autogobierno y planes de buen vivir que superen la visión de dependencia de la llamada “estrella del norte” o la centroeuropea y de progreso capitalista con las expresiones de enclave portuario, minero o de monocultivos. Etnodesarrollo con y para el pueblo negro.
- Hacer ley muchas de las decisiones del Primer Congreso Nacional Afrocolombiano de Quibdó del 2013, su programa de reivindicaciones sociales, económicas y políticas, lo mismo las que arroje un segundo congreso del pueblo afrocolombiano que defina un programa unificado de lucha en toda la nación, como parte de la reconstrucción del movimiento desorganizado y disperso por sus pugnas internas, por el efecto de la cooperación internacional y por el etnocidio contra él.
- Hacer realidad una política que retome los principios de la Declaración de la ONU sobre el Decenio de los Afrodescendientes: Reconocimiento, Justicia y Desarrollo para nuestro pueblo en todas las regiones y ciudades, contra todas las formas de racismo social, institucional, mediático e histórico, mediante un Plan Estratégico Decenal afrocolombiano, con recursos propios en territorios ancestrales, comunidades de la costa Caribe, Chocó, Valle, Nariño, Cauca, así como en las ciudades de Colombia. De igual manera, seguiré luchando por la igualdad social, la igualdad política y la igualdad económica para el pueblo Afro, como derechos universales y democráticos.
- Contribuir al cumplimiento de las reivindicaciones reconocidas por parte del Gobierno Nacional en los paros cívicos de los pueblos del pacífico Chocó, Nariño y Buenaventura, como son los 147 proyectos reivindicativos presentados por el pueblo de Buenaventura, que han sido incumplidos, lo mismo que las reivindicaciones del paro de 2017 no cumplidas y volver ley las reivindicaciones presentadas por el pueblo colombiano en el paro nacional del 28 de abril del 2021. Adelantaré con las comunidades la elaboración de un pliego de exigencias de los afrodescendientes en las ciudades, reconocimiento a formas organizativas afrourbanas, Consejos Comunitarios Urbanos. Respeto a los territorios ancestrales en la costa atlántica de los que han sido despojados las comunidades negras de esa región, lo mismo el derecho a la autodeterminación del pueblo raizal de San Andrés y Providencia.
- Crear desde un nuevo gobierno del Pacto Histórico, un modelo propio de desarrollo económico inspirado en la justicia social, el dominio de la ciencia, la tecnología y el conocimiento, el trabajo, la productividad, el desarrollo armonioso de las diferentes áreas de la economía, la protección del medio ambiente, los territorios ancestrales étnicos, con el objeto de asegurar los Planes de Vida y de Buen vivir de los pueblos indígenas, afros y gitanos, por una justa distribución de la riqueza.
- Un Plan de Lucha contra el Racismo y la Discriminación Racial. A 20 años de la declaración de la ONU de Durban contra el racismo, el Estado colombiano no ha adelantado ninguna política pública que contribuya a la eliminación de este. Un Plan eficaz contra el racismo, debe incidir de forma transversal en la política económica, social, educativa y de salud, convertir en política de Estado la política contra la discriminación racial, en un país que constitucionalmente se consagra la diversidad étnica y cultural. La política económica y social del gobierno debe llevar el enfoque antirracista, púes, vemos que se distribuyen recursos a las regiones afros con enfoque racial y de exclusión social. Se hace racismo institucional cuando las regiones de población negra son tratadas con un criterio de apartheid, basado en la segregación o separación de la población del resto del país por motivos étnicos y en el trato discriminador y desigual hacia la población negra o indígena.
- Establecer, sobre la base de información estadística rigurosa, programas regionales, con inclusión de planes antidiscriminación racial, para promover el acceso de comunidades, grupos y personas que sean o puedan ser víctimas del racismo a los servicios sociales en educación, salud y vivienda. El Estado colombiano debe organizar y reforzar las actividades de capacitación y sensibilización con enfoque étnico antirracista, para los funcionarios públicos, incluido el personal que toma las decisiones económicas y de Planeación Nacional y el DANE, para que no se siga haciendo sobre nuestros pueblos planeación económica y social con enfoque racista, discriminador y de apartheid, incluido el personal de administración de justicia, penitenciarios y de policía, así como entre las autoridades de salud, enseñanza y migración.
En virtud de lo anterior:
- Convoco al pueblo afrocolombiano para que asumamos una de las principales tareas como es la de elevar a la más urgente prioridad el trabajo de organización de los sectores sociales; llevar el pacto histórico al seno de las organizaciones sociales, de los desempleados, de los campesinos, de los trabajadores, vecinos, comunidades barriales, jóvenes, mujeres; formar sólidas organizaciones que agrupen a las diversas poblaciones con el objeto de participar de manera eficaz en la contienda electoral del 2022, y de asumir la tarea de ser gobierno y asumir los autogobiernos afros.
- Convoco a las precandidatas y precandidatos a la Presidencia de la República por el Pacto Histórico y a todas las fuerzas sociales y políticas, a los candidatos al Senado, a las cámaras de representantes y a la Circunscripción Especial de Comunidades Negras, a consolidar un Programa Único de lucha étnico, popular y de otros sectores sociales y económicos golpeados por las crisis económica, pandémica, ambiental, en la construcción de un nuevo Bloque de Poder Ciudadano para Colombia que saque a la república de la crisis. Es urgente un Segundo Congreso Nacional Afro, que en medio de las diferencias políticas, logre avances en la unidad de acción y alianzas estratégicas del pueblo afrocolombiano.
- Finalmente, también convoco a la Unidad de los diversos sectores sociales, políticos, económicos, al igual que a todos los integrantes de nuestras fuerzas armadas en sus diversos estamentos afectados por las malas políticas sociales al interior de toda la fuerza pública. La Unidad es indispensable para el desarrollo de la nación y para la victoria de una opción democrática y de paz para nuestro país. En esta dirección tienen una gran importancia las urgencias de carácter legislativo a fin de dotar al nuevo gobierno del Pacto Histórico de las disposiciones legales, que respondan a las exigencias de la realidad nacional.
Si quieres cambio verdadero ¡lucha y vota distinto, vota por las listas del pacto histórico!
- ¡Nuestro voto será de castigo a la corrupción, al continuismo, al modelo económico de hambre, pobreza y miseria, a la inseguridad en nuestros territorios y en las ciudades, a la discriminación racial y social!
- ¡El pacto histórico al gobierno y el pueblo al poder!
- ¡A paso de negros resignados aceptamos todo!
- ¡A paso de luchadores cimarrones cambiamos nuestra propia vida y la de Colombia!



