Sé que soy insistente con el tema de la educación presencial, pero hoy quiero hablarles de la importancia no solo de volver, sino de generar planes para recuperar el aprendizaje perdido debido a casi dos años de cierre total y parcial de los colegios.
Durante estos dos años, que se presionó por el regreso presencial, los niños estudiaban mediante guías físicas sin acompañamiento de los profesores, y en los mejores casos (que siguen siendo deprimentes) aprendieron mediante el celular de sus papás vía teléfono o WhatsApp.
El peor de los casos son los millones de niños que no utilizaron ninguna de estas herramientas y veían las clases por televisión nacional, si tenían, o por radio. La conclusión obvia es que no hubo educación de calidad, y que en otros casos ni hubo educación.
Lo primero que debió hacer el Ministerio de Educación, o en su carencia las Secretarías de Educación, fue un plan de medición de competencias de los estudiantes según el grado que cursan y el aprendizaje que deberían tener. Con respecto a esto, deben analizar los datos estudiantes por estudiante para conocer los retrocesos en su proceso educativo.
Lo más parecido a esto es “Evaluar Para Avanzar” del Ministerio, pero no es obligatorio y por ende no es una política general institucional. En segundo lugar, cosa que tampoco se ha hecho, es crear un plan de remediación y recuperación de aprendizaje. Este puede variar, pero lo más recomendable es que no se haga por curso, sino por nivel de aprendizaje, como lo establece la estrategia “Teach At The Right Level” aplicado en África y con excelentes resultados.
Hasta principios del mes de febrero no había indicios de que esta política pública tan importante estuviera a la vista. A nivel Bogotá solo estaba la circular 001 de 2022 que ni menciona este punto y dejando a consideración de cada colegio si lo hace o no, y cómo lo hace. Pero el viernes 4 de febrero la Corte Constitucional vía Sentencia obliga a que se haga en un plazo de 6 meses, y también la organización del Estado con plazo de un año mediante un plan de choque para que no vuelva a ocurrir.
Apoyemos este tema para que los niños y niñas de Colombia del sector público puedan remediar su aprendizaje, se cierren las brechas entre el sector público y privado, se puedan mejorar los resultados de las pruebas estandarizadas como el ICFES y se le devuelvan a millones de estudiantes de Colombia la posibilidad de un futuro mejor acompañado de la educación.



