Tiene 29 años de edad, es comunicadora social, especialista en gerencia de talento humano y con diplomado en comunicación organizacional. Su nombre es conocido por sus obras de beneficencia con las familias menos favorecidas en el municipio de Santa Rosa de Lima, Bolívar, de donde es oriunda. Giselle Gómez, se define como una mujer emprendedora, de buen corazón y aunque no tiene trayectoria política sueña con llegar este 13 de marzo de 2022 a la Cámara de Representantes y hacer las cosas bien.
Tiene el aval del Partido Conservador Colombiano y el apoyo de su padre el exalcalde de Santa Rosa, Rafael Gómez Caraballo, de quien dice aprendió a buscar soluciones a las necesidades apremiantes de la gente.
Su mayor deseo es seguir trabajando por la niñez desde las altas esferas, contribuir al desarrollo y progreso de los pueblos del departamento, esencialmente adelantar proyectos que mejoren la calidad de vida de los menos favorecidos y lograr mayores oportunidades para los jóvenes que al igual que ella, buscan espacios para construir un mejor país.
Desde hace varios años está al frente de un comedor comunitario del cual se benefician 150 familias del municipio de Santa Rosa, ha sido participe de programas de reconstrucción de viviendas y con esfuerzo propio no deja pasar una navidad sin alegra la vida a los niños.
Marcada con el 104 en el tarjetón del Partido Conservador, Giselle Gómez, afronta el gran reto de su vida; lograr una curul en la Cámara de Representantes y generar un verdadero cambio en la forma de hacer política. Asegura que la base del desarrollo comenzará en los municipios de la línea cuyas necesidades principales son la falta de agua potable, alcantarillado y oportunidades de empleo digno.
Su discurso es el de una mujer aguerrida, decidida y comprometida, asegura que eso lo heredó de su madre, Aminta Salguedo, una mujer que le enseñó las bases de la responsabilidad, de la nobleza, de la solidaridad, de la amistad, pero sobre todo la manera de servir sin esperar nada a cambio. Su política la hace puerta a puerta, recorre el departamento con su equipo de trabajo conociendo de primera mano las necesidades de la gente e invitándolos a votar bien para generar un cambio.
“Esto no ha sido fácil, Pido a Dios discernimiento, él ha sido mi motor en este deseo de servir a mi gente, Quiero contribuir a mejorar los índices de pobreza, la salud, la educación, incentivar el amor por el arte y generar acciones que permitan frenar la descomposición social existente. Invito este 13 de marzo a las familias bolivarenses a darme un voto de confianza para sacar este proyecto adelante y juntos construir un mejor futuro para las nuevas generaciones”.




