Llegó el Sprint (esprint), los conocedores de ciclismo, me entenderán. Para quienes nunca habían esuchado el término, la real academia de la lengua española, lo define como la “Aceleración que realiza un corredor en un tramo determinado de la carrera, especialmente en la llegada a meta para disputar la victoria a otros corredores”.
Hoy estoy ahí, en esta etapa, cansado, con 8 kilos menos, ojeroso, con pocas horas de sueño al día, sin dormir con mi familia muchos días seguidos, con mi hijo Benjamín preguntandome, cada vez que me ve: ¿Papá, cuando se acaba la campaña?, mi hijita Eloisa, agarrandome la camisa para que no me vaya de su lado y el amor incondicional y apoyo de mi esposa, Sandra, que me dice, adelante.
Han sido muchos días de esfuerzo. Me recompensa pensar que lo he dado todo durante esta campaña, que inicié hace 3 meses y quizá algo más, en la que recorrí cientos de municipios de mi país, escuchando a la comunidad, contandoles lo que he hecho como congresista, ganandome la confianza de la población, llevando un mensaje de esperanza, con la deteminación de que la victoria solo es posible con trabajo y esfuerzo, no con politiqueria ni promesas baratas, sino con la convicción de seguir trabajando, como hasta ahora lo he hecho, para sacar adelante propuestas que en realidad construyan país.
He sido muy claro con los ciudadanos que represento, no quiero prometer cosas que no podré cumplir. Lo que si aseguro es que continuaré trabajando sobre los ejes temáticos que siempre he defendido como una justicia más eficiente, eficaz y cercana a la comunidad, lucha contra la corrupción que es uno de los principales problemas de nuestro país, mayor seguridad, porque hoy la gente ni en la ciudad ni en el campo se siente a salvo, programas para la juventud enfocados en el deporte y la prevención de sustancias sociactivas y el desarrollo económico a través de la ciencia, tecnología e innovación.
Tengo una hoja de vida impecable. No existe ninguna investigación fiscal, penal ni displinaria en mi contra. Soy un hombre transparente, que defiende la vida y los valores, por encima de todo. En 2014, fui representante a la Cámara por Antioquia y luego en 2018, me convertí en senador. Soy un apasionado por Colombia y desde niño desayuno, almuerzo y ceno política. Estoy convencido que si se hace una política limpia se pueden lograr cambios sustanciales para convertir a Colombia, es una gran nación.
Sueño con entregarle a las nuevas generaciones, un país seguro, lleno de oportunidades y democrático. Y ahora llegó el momento de decidir. De dar el esfuerzo final, quiero buscar trabajar en la punta del lote. Ustedes, los que han seguido día a día esta carrera, han sido grandes gregarios que han ido a rueda para obtener la victoria. Estamos a punto de conseguirla. No nos detengamos para llevar nuestro proyecto a lo alto. Para que cada día, sean más los apasionados por Colombia. ¡Nos vemos en las urnas el domingo 13 de marzo! Vota al Senado, Centro Democrático #8.



