Los estudiosos de las leyes económicas muchas veces se quedan atónitos al observar tanta sabiduría que brotaba de nuestros ancestros. Quien en su sabio entender podría imaginarse que sin la tecnología de nuestro siglo moderno, las tesis primarias de un joven escoces economista y filósofo llamado Adams Smith (1723-1790), tuviese tantas ideas que inclusive hacen parte del diario discutir de nuestra dividida clase política colombiana
Cuando nuestro presidente electo Gustavo Petro propone “desarrollar el capitalismo” y para ello reclama “un acuerdo nacional”, inmediatamente se convulsiona el mundo económico y las reacciones no tardaron mucho, a pesar de que no es una idea nueva, se ha intentado un pánico económico y las principales bolsas tomaron ritmos de subida y bajada, la cotización oficial de nuestra moneda, también presentó un pequeño vaivén, pero mirándolo objetivamente y sin apasionamiento partidista, ello es normal por las expectativas que pudiese traer un nuevo gobierno ya sea de izquierda o de derecha.
Retrotrayendo a nuestro amigo Adams Smith, argumentó que era necesario “dar a todos la libertad de producir e intercambiar bienes a su antojo (libre comercio) y abrir los mercados a la competencia nacional y extranjera”, tesis propia del capitalismo salvaje, pero colocando el famoso “espejo retrovisor” propio de los incompetentes, miramos que ése capitalismo salvaje se ha vivido a su estilo y forma en las diferentes modos de producción de la historia,
donde el ser humano y su clase dirigente y empresarial se han organizado para producir, distribuir y consumir los bienes que satisfacen las propias necesidades, que en palabras técnicas se denomina “la interrelación entre fuerzas productivas y relaciones de producción”, tanto de la comunidad primitiva, como en el esclavismo, feudalismo, y los sistemas económicos conocidos como el comunismo, socialismo y capitalismo.
¿Y cuál es la razón para desarrollar y modernizar el capitalismo? Simple, si miramos el comunismo y el socialismo no se entiende como existen potentados económicos en ellos, con concentración de billones y billones de dinero en Rublos o en “Renminbi” o “moneda del pueblo” de la china Popular cuya unidad es el yuan, convertidos en dólares o euros. Allí se conjuga la doble moral que se suponía era de corte capitalista, cuando tienen gobiernos que en su constitución rezan ser de izquierda pero las relaciones de producción o el modo de producción son de derecha. Acumulación de riqueza en unos cuantos
En consecuencia a lo anterior y conociendo al dedillo lo que significa el capitalismo, es necesario encontrar un modelo que incluya partes de la comunidad primitiva en lo relacionado al trueque, lo mejor del comunismo y del socialismo con un nuevo enfoque de política económica circular, moderna productiva, sana y limpia, aprovechando como modelo productivo los recursos que se desechen para regresarlos al consumo como ya lo están haciendo muchas empresas en Colombia y el mundo.
La clase política nuestra sabe y conoce el tema, llamarlos a un acuerdo nacional es una excelente idea y al primero del sector político al que hay que llamar es al ex presidente Álvaro Uribe, sin desconocer a otros ex presidentes que tienen vastos conocimientos de como iniciar una transformación social y la tan necesitada reestructuración productiva que se abre camino con la globalización.
Los conceptos arcaicos de acumulación y crecimiento deben desaparecer, especialmente el generado en el sistema capitalista por Henry Ford, denominado el “fordismo”, que se refería a disminuir los costos, especialmente en la mano de obra, tecnificar y aumentar la producción e incentivar el consumo de productos suntuarios dándole un toque de clasista al mercado que se propone, éste modelo no cabe en un sistema nuevo
El dialogo no puede basarse exclusivamente en las propuestas de los candidatos perdedores, por supuesto que no, pero si analizamos detalladamente las de Fico, Rodo, Fajardo y Petro, existen muchas similitudes que pueden ser las bases de un diálogo serio, constructivo y social con base en postulados de justicia, economía, paz, medio ambiente, reforma agraria, educación, salud, empleo, pensiones y de manera especial la de combatir la corrupción, la eliminación de las bolsas de empleo y como alimentar a nuestra población
Por supuesto que como todo en nuestro país, saldrán a luz pública los enemigos solapados, los que no desean que se acabe la miseria y que la ignorancia se mantenga para poder acceder a la población con la facilidad como lo están haciendo en nuestros tiempos. Ello no da espera, estamos supeditados a la benevolencia de los que han usufructuado el poder…



