Como Yira Pupo Amarís, de 38 años, y su hijo Juan Sebastián Espinosa Pupo, fueron identificadas las dos víctimas mortales que murieron por inmersión en aguas del río Magdalena, tras deslizarle el vehículo donde viajaban a bordo de un planchón (elemento usado para pasar vehículos, personas, entre otras cosas, de un lado del río al otro).
El hecho sucedió el pasado viernes 15 de julio a la altura del municipio de Pijiño del Carmen (Magdalena), cuando un grupo de amigos regresa de las fiestas en corralejas. Otras cinco personas que se encontraban en el vehículo lograron ser rescatadas con vida. Madre e hijo, quienes ocupaban los puestos traseros de la camioneta, no lograron salir a tiempo.
La mujer era enfermera y laboraba en el Hospital de dicha localidad, su hijo cursaba grado décimo del Colegio Corazón de Jesús. Los dos cuerpos fueron trasladados hasta Sincelejo para los análisis forenses.
Hace apenas 10 días en este mismo río, pero en el sector conocido como “Corocito”, zona rural del municipio de Magangué (Bolívar), otra mujer identificada como Patricia Liliana Prasca, junto con su pequeña hija de tres años murieron ahogadas, cuando huían de un ataque a machete de su esposo y padre de la menor, Nelson Miguel Retamosa de 51 años quien actúo en un ataque de celos en medio de una actividad de pesca en horas de la madrugada.



