Hablar de Campo Elías Terán Dix, es enmarcarlo en la historia reciente de la Heroica Cartagena de Indias y de cómo el amor del pueblo se manifestó en un sentimiento reciproco y lo eligió como alcalde Distrital con una votación hasta ahora insuperable.
Un hombre solidario, siempre dispuesto a ayudar a todos, su inconfundible voz fue solución a diversas situaciones y grata compañía en tantos hogares a los que entraba cada mañana cargado de buenas noticias, su carisma era un imán que atraía a toda clase de personas, jóvenes, viejos, ricos y pobres.
Locutor, periodista y con un espíritu de liderazgo, Campo estuvo vinculado por más de 25 años a los medios de comunicación inicialmente como narrador deportivo, luego participó en el programa radial Cabalgata Deportiva Gillette3 y posteriormente en el ejercicio del periodismo social a través del “Noticiero Popular” de RCN, espacio con el que logró ser el número uno, no solo en sintonía, sino en la gestión social que realizó. Se metió en el corazón de los cartageneros y de los bolivarenses.
Era parte de la rutina ver en los bajos de la emisora líderes, dirigentes cívicos y toda clase de personas que lo buscaban para que les ayudara a dar solución a toda clase de problemas en diferentes sectores, no solo lo que tenía que ver con las comunidades y el Distrito, sino en temas más humanos.
Las narraciones deportivas de campo eran impecables, me atrevo a decir que lo que más le gustaba narrar era béisbol y boxeo, aunque como narrador de fútbol fue excelente, fue uno de los mejores periodistas deportivos del país y el rey de la sintonía.
La retentiva de Campo era impresionante, a cada uno de sus amigos que fueron miles, los identificaba y sabía detalles de su vida y compartía con ellos gran cariño. ¿Quién no recuerda cuando llamaba en San Francisco a Alfia Padilla la que pega con la rodilla? ¿O en el Pozón a Maribel Maza la carita’egato”? a Odalis en la María y después en Flor del campo? O el pegajoso canto con el que anunciaba a Tahirina? “tanquea Irina tanquea” el infaltable saludo a su gran amiga Betty Lobelo o Nando Orozco; que decir de ese dúo maravilloso con el doctor Álvaro Cárcamo que se convirtió en consultorio médico de confianza.
Campo, fue elegido Alcalde de Cartagena por cerca de 160 mil votos, hecho histórico desde muchos puntos de vista, fue el primer alcalde afrodescendiente de esta ciudad.
Fue un voto de amor y esperanza que a pesar del corto tiempo que duró en cargo logró lo que nadie anteriormente pudo, recibió la alcaldía con un déficit de más de 60 mil millones de pesos y la saneó en seis meses y dejó un banco de proyectos listos para ejecutar. De esos réditos políticos y administrativos se benefició el ex alcalde Dionisio Vélez Trujillo, es que generalmente recordamos a quien entregó la obra y no a quien la gestó.
El año de campo 2012 fue en el que Cartagena de Indias se consideró la ciudad más segura de Colombia, basta con revisar los comentarios internacionales después de la cumbre de las Américas.
Estos días recordamos con gran cariño y nostalgia todos los momentos que logramos compartir junto al hombre que con su voz visitaba nuestras casas cada mañana, esos momentos llenos de risas, felicidad, solidaridad y empatía, son los que mantienen su alma viva en nuestros recuerdos.
Este 22 de abril se cumplen 10 años de su partida, un cáncer de pulmón que le hizo metástasis se lo llevó, pero sigue presente en nuestros corazones. No sé cuántas lagrimas rodaron por las mejillas ese día cuando se conoció la triste noticia, inclusive gente que solo conocía su voz, lloró su ausencia, cada lagrima fue en honor a todos los momentos que entregó ¡Campo el locutor, el amigo, el alcalde, el padre! El hombre que con un micrófono llegó para quedarse como parte de nosotros.
Esta aquí en nuestra memoria, por eso siempre diremos que “En Cartagena hay Campo para todos”.