Lo que ideas que brotan de mi patria Colombia no se da en ninguna parte del mundo. Lo nuevo de la globalización, la Economía Circular, la transformación del socialismo e imperialismo en un nuevo modelo económico, las TIC y las NIIF, quedaron como simples sofismas de distracción en la reunión de gobernadores realizada en Rionegro, Antioquia el pasado Lunes 8 de mayo del 2023 en lo que denominaron «Colombia Federal, Colombia Unida«.
No podemos decir que se trata también de “refundar” el país, ya que es impulsada por los gobernadores legalmente elegidos, que dicho sea de paso, tienen sus días contados para entregar las riendas de sus administraciones, con el sabor que muchos de ellos son afines al gobierno anterior de Duque y se quejan, con justa razón, que el presidente Petro muy poco los atiende y en varias reuniones los dejaron nuevamente “viendo un chispero” como “las novias de Barranca”.
La historia nos dice, que lucha fratricida encarnada entre Conservadores y Liberales, se minimizó con la creación de la “Confederación Granadina” el 22 de mayo de 1858 constituida por ocho estados (Antioquia, Bolívar, Boyacá, Cauca, Cundinamarca, Magdalena, Panamá y Santander) que dieron inicio a la federación con ciertos poderes que les daban independencia y autonomía para legislar y elegir libremente a sus mandatarios, pero eso sí, debían informar de sus actos a la confederación, que llegó a su fin el 8 de mayo de 1863, cuando en la Convención de Rionegro se firmó la Constitución de 1863 con nuevos poderes al presidente y el Estado en sí.
Ahora, nuestros mandatarios a portas de dejar la poltrona demando, y como buenos políticos reformistas, les dijeron a los ilusos colombianos que sólo comen dos veces al día, que debemos regresar, con diferentes partidos, a los sucesos que generaron la guerra civil de 1860-62, cuando en los Estados Unidos de Colombia se acrecentaron las disputas por el poder político y económico orquestada por el gobierno reformista del conservador centralista Mariano Ospina Rodríguez y miembros del otrora glorioso Partido Liberal impulsadores del Federalismo
En la reciente reunión de Gobernadores en Rionegro, varios de ellos se dedicaron a buscar la mejor piel deshidratada de ganado que se tiran al medio ambiente en uno de tantos mataderos clandestinos que pululan en el país, para depilarla y tensionarla a mano pelá, por los Gobernantes asistentes y elaborar un pergamino que lanzarían como manifiesto para vociferar que quieren una Colombia Federal.
Dentro de las principales ideas de “Colombia Federal”, alegan que en la Constitución Política de 1991 reza que Colombia es un país descentralizado y por tal razón el Estado tiene una deuda histórica para aclarar el concepto de autonomía territorial, por tal razón, es necesario entregarles libertades para la gestión administrativa y fiscal, con un rediseño de la organización territorial de manera especial para consolidar la paz en el país, al saber que cada región puede tener diferentes formas de conflictos.
Continuando con las proclamas escritas en la piel deshidratada, se toca el tema álgido que impera en el centralismo voraz y rapaz, como es la asignación de los recursos públicos, dicen que ello se da de una manera paternalista, con muchos rasgos de corrupción y centralizados en los departamentos con mayor injerencia nacional, o aquellos que le hablan al oído al presidente.
Es cierto que cada región tiene sus propios modelos de desarrollo, una descentralización o autonomía les daría a unos más que otros mejores recursos para el bienestar social, si se invierten honestamente, cosa que se pone en duda a pesar ya que en el centralismo está inmerso la corrupción galopante que ha agobiado al país en los últimos años.
Federalismo, descentralización o un gobierno emergente requiere Colombia, pero con normas fuerte sobre el control de la corrupción y el nepotismo con verdaderos pactos transversales para obtener el desarrollo productivo, sin plutocracia, persiguiendo y judicializando a los cleptócratas, con una certera aplicación de la geoeconomía y la geopolítica, para impulsar las regiones, con creación de empleo, internacionalización de la economía, el libre mercado y el empresarismo. Esperemos que se las ‘cláusulas inertes’ de la Constitución del 91, tomen vida.



