«Soy Juan David Díaz, médico, defensor de derechos humanos y ambientalista, hijo de 2 madres cabezas de hogar y de un gran padre, el valiente exalcalde de El Roble Sucre, Eudaldo ‘Tito’ Díaz Salgado, asesinado por denunciar a los corruptos aliados con paramilitares».
«Soy candidato a la Gobernación de Sucre. Les cuento que trabajando duro esta campaña, ya con dolor en las piernas y mucho cansancio de tanto caminar por el Departamento, pienso en la comodidad de mi casa y las atenciones de mi esposa y mis hijos cuando estamos juntos, y que fácil sería dejar todo a un lado y disfrutar de esos privilegios».
«Pero de inmediato pienso en el niño sucreño que pasa el hambre, que no sufren mis hijos, en los adolescentes y jóvenes perdidos en la drogadicción y la violencia que no padece mi hijo Santiago; pienso en el sufrimiento de las madres cabeza de hogar que crían a sus hijos solas y con necesidades, porque la violencia les arrebató a sus esposos, como le pasó a mi madre que veía llorar, noche tras noche».
«Pienso en mis pacientes que atendía en los puestos de salud, enfermos más por el hambre, y de preocupación, como esas madres y padres desempleados, enfermas por el estrés de no saber que le darán de comer a sus hijos».
«Eso me recuerda que no debo parar y tengo que seguir caminando, aunque mis pies avejigados cada día duelan más, debo seguir llevando mis propuestas, despertando al pueblo y pidiéndole me ayuden a derrotar a los politiqueros que se roban los recursos públicos, que deberían ser usados para que los habitantes de nuestro Departamento vivan dignamente».
«Yo no tengo el dinero para pagar las campañas publicitarias y que todo el Departamento sepa que estoy aspirando y conozcan mis propuestas, hago mi campaña con recursos propios, ahorros de mi trabajo como médico y labores de campo, por favor ayúdame a qué mi mensaje y mis propuestas, llegue a todo el Departamento».
«Quedan pocos días para las elecciones, estoy de tercero en las encuestas, ayúdame con tu voto a derrotar las mafias politiqueras, por ti estoy haciendo todo esto, demostremos que un hombre de pueblo, médico de profesión y campesino, puede cambiar la historia del Departamento, ¡si tú me ayudas, lo lograremos». «Ayúdame herman@»



