En una impactante noticia internacional, el ex presidente chileno Sebastián Piñera, perdió la vida en un accidente de helicóptero en la comuna de Lago Ranco, ubicada en el sur de Chile. Piñera, de 74 años, fue presidente del país en dos ocasiones, primero entre 2010 y 2014 y luego entre 2018 y 2022, siendo el primer mandato de derecha en la era democrática de Chile.
Su primer mandato, que comenzó el 11 de marzo de 2010, estuvo marcado por desafíos significativos desde el principio, con la gestión de las consecuencias de un devastador terremoto y maremoto en febrero de ese año. Piñera, implementó un plan de reconstrucción masiva y leyes para apoyar a las víctimas, destacando su compromiso con la recuperación del país.
Además, durante su primer período, enfrentó el desafiante rescate de los 33 mineros atrapados en la mina San José en agosto de 2010, una operación que captó la atención mundial. El presidente Piñera respondió con medidas legislativas para fortalecer la seguridad minera y la creación de instituciones especializadas.
En el ámbito social, se encontró con levantamientos de movimientos estudiantiles y sociales en 2011, lo que llevó a la implementación de medidas para mejorar la educación y la subvención escolar. También se enfrentó al recrudecimiento del conflicto mapuche.
A nivel político, su gobierno se destacó por la firma de tratados de libre comercio y la intensificación de relaciones con Malasia, Vietnam, Hong Kong, Tailandia, China y Europa. Participó activamente en la creación de la Alianza del Pacífico junto a México, Colombia y Perú.
Tras un período de interrupción por el mandato de Michelle Bachelet, Piñera, regresó al poder en marzo de 2018. Su segundo mandato se enfocó en la recuperación de la unidad y confianza social, fortalecimiento de la clase media y atención a temas críticos como salud, educación, delincuencia y desempleo.
No obstante, su segundo mandato estuvo marcado por el estallido social en octubre de 2019, desencadenando un proceso constituyente en curso. Piñera enfrentó críticas por su manejo de la crisis, declarando que fue un «golpe de Estado no tradicional». Su aprobación cayó a niveles históricamente bajos.
Finalmente, durante la pandemia del COVID-19, Piñera, lideró un extenso plan de vacunación en Chile. Su trágico fallecimiento deja un legado político complejo y una nación que continúa lidiando con los desafíos que marcaron sus dos presidencias.



