En medio del caos que vive Cartagena de Indias en materia de movilidad, aumentan las voces de protesta que expresan su indignación ante los persistentes problemas en el servicio de Transcaribe y la falta de control en el trafico vehicular, destacando la irresponsabilidad de los mototaxistas y la escasez de agentes de tránsito en los puntos neurálgicos. El llamado de atención insta al Gobierno Distrital a tomar medidas inmediatas y efectivas para abordar la situación.
El escenario de disfunción en el SITM, hace que los usuarios experimenten diariamente constantes retrasos y aglomeraciones, poniendo de manifiesto la urgente necesidad de intervención por parte de las autoridades locales.
La movilidad, por otro lado, se ve comprometida por la conducta temeraria de los mototaxistas, quienes desafiaban las normas de tráfico sin contemplaciones. La ausencia de agentes de tránsito en las calles agrava la problemática, creando un ambiente de descontrol que afecta la seguridad vial, la fluidez del tráfico y la vida misma.
Ante este panorama, cartageneros y cartageneras demandan acciones concretas por parte del Distrito para atender estos graves problemas. El Departamento Administrativo de Tránsito y Transporte (DATT) debe asumir su responsabilidad y tomar medidas inmediatas para garantizar la eficiencia del sistema de transporte y la seguridad en las calles. La presencia de agentes de tránsito debe fortalecerse de manera urgente, especialmente en los puntos críticos de la ciudad, con el fin de controlar el flujo vehicular y garantizar el respeto a las normas de tránsito.

“Aquí las autoridades son muy permisivas con el desorden, es imperativo que se implementen sanciones más severas para los mototaxistas que incumplan las normativas, con la posibilidad de revocación de licencias en casos graves. Además, se exige una mejora sustancial en el servicio de Transcaribe, con inversiones en mantenimiento de flota, capacitación de conductores y una supervisión más rigurosa, esto es un caos tanto en las Estaciones de Parada como al interior de los vehículos que ante tanta gente se convierten en una especie de hornos porque los aires no dan más. Ahora para colmo de males no hay tarjetas para la venta y en los barrios persiste la reventa de pasajes a $3.500, alcalde póngase las pilas hay que ponerle orden a esto”, dijo Frank Peralta, usuario.
Otros usuarios coincidieron en afirmar que la seguridad es fundamental al igual que todas las señalizaciones para poder identificar las diferentes rutas. “Es un sistema bueno pero está mal manejado es necesario hacer campañas de concientización ciudadana fundamentales para fomentar el respeto a las normas de tráfico y el uso responsable de este tipo de transporte público”, dijo María José Fuentes, estudiante universitaria.
Los cartageneros y cartageneras espera respuestas inmediatas y soluciones tangibles por parte del DATT y el Gobierno Distrital para restablecer la movilidad, garantizar un servicio de transporte público eficiente y devolver la seguridad a las calles de la ciudad histórica.



