Santiago de Tolú, uno de los pueblos más antiguos del Caribe Colombiano, al punto que se discute por la historia si llega a los 500 años de su descubrimiento o por el contrario los supera con creces. Sea cual fuera la verdad, lo cierto es que se trata de un pueblo anclado en su pasado.
Mientras que todos sus pares gemelos de la época, lograron vencer la pobreza en términos per-cápita y ofrecer algún tipo de servicio de alto nivel y competencia como medio de desarrollo, Santiago de Tolú, adolece de serios problemas que impiden superar sus necesidades básicas.
Cómo un cuento de brujas y maleficios, línea antropológica muy arraigada en su cultura, a tal punto que gran parte de su sociedad culpa de su desgracia al hecho que el Pueblo Histórico fue cuna de congresos y reuniones internacionales de brujos.
Lo cierto, es que se trata de un pueblo sin un sistema eficiente de alcantarillado, sin agua potable, sin un sistema de recolección de basuras, sin una planificación de desarrollo y muchos menos sin una caracterización de su población, en una palabra falta todo.
- También puede leer: OPINIÓN | Tolú, un pueblo histórico que lo tiene todo y no tiene nada.
Lo complejo del asunto es que el pueblo para superar sus necesidades básicas necesita no menos de 2 billones de pesos, de los cuales solo cuenta con el 1% anual en inversión real, lo que lo convierte no solo en un pueblo anacrónico sino inviable.
Para colmó de males el programa del Gobierno Nacional por el cual se pretende que los municipios superen sus brechas históricas de pobreza y falta de capacidad institucional denominado municipio PDET (Programa de Desarrollo con Enfoque Territorial) creado por medio de la ley 893 de 2017, Santiago de Tolú, no fue postulado para ser parte del programa debido a su desinterés.
Así las cosas, la pregunta obligada de siempre; ¿Qué pasó con nuestras riquezas de regalías? En efecto, el Pueblo de Tolú fue muy rico en los años 90 cuando la regalías eran un privilegio exclusivo de los municipios productores y exportadores, se dice que el pueblo para ese entonces poseía más de 100 mil millones de pesos anuales, hoy a duras penas recibirá este año 12 mil Millones con lo cual solo alcanza para mantener el status quo de la pobreza.
Paralelamente a la pobreza del pueblo Toludeño, las riquezas de las regalías se encuentran en manos de la Gobernación de Sucre, de los Órganos Colegiados de Administración OCADs, del Gobierno Nacional, etc.
Finalmente, la frase que sintetiza todo lo expuesto en este artículo, -un pueblo que lo tiene todo pero que no tiene nada…




