La comunidad del barrio Chiquinquirá de Barranquilla se vio sacudida este sábado 30 de marzo por el asesinato a bala de Frank Soto Flórez. El hecho de sangre se desencadenó frente al establecimiento comercial conocido como ‘Estadero, Tienda y Panadería La Unión de la 41’, situado en la esquina de la calle 41 con carrera 32, en la localidad Suroriente.
Soto Flórez, se encontraba en las afueras del establecimiento cuando fue abordado por un hombre armado que, sin mediar palabra, disparó contra él y se dio a la fuga rápidamente en un vehículo gris que lo esperaba a pocos metros del lugar.
Los residentes del área acudieron en auxilio de Soto Flórez y lo trasladaron de inmediato al Hospital General de Barranquilla, lamentablemente, los esfuerzos médicos fueron en vano, ya que poco después se confirmó su muerte debido a la gravedad de las heridas, siendo un impacto de bala. en la cabeza la causa del deceso.
La Policía Metropolitana reveló que Frank Soto Flórez, de 58 años de edad, contaba con un historial judicial que incluía cuatro anotaciones por los delitos de concierto para delinquir, calumnia, lesiones personales y estafa.
Algunas versiones señalan que la víctima tenía vínculos estrechos con Jorge Eliécer Díaz Collazos, alias «Castor», quien se presume es el líder de la organización criminal conocida como ‘los Costeños’. Se sospecha que mantenían una comunicación constante.
Hasta el momento, no se han esclarecido los motivos ni se han identificado a los responsables del crimen. Sin embargo, investigaciones preliminares sugieren que Soto Flórez, podría haber sido objeto de extorsión. Asimismo, se especula que había tenido desavenencias con un vecino conocido como «El Mello», quien lo habría amenazado meses atrás.
Soto Flórez, quien fue intendente de la Policía Nacional, en el Amazonas, habia sido separado de sus funciones en 2001. Algunas informaciones lo señalan como líder de un grupo delictivo denominado ‘los Costeños Centro’, dedicado a extorsionar y atacar a comerciantes en el Centro de Barranquilla y áreas cercanas con el rol de coordinar actividades delictivas y actuar como enlace principal con «Castor», utilizando videollamadas para evitar la detección de sus comunicaciones.



