Los Montes de María, una vez marcados por la amenaza constante de minas antipersonal, hoy celebran un avance monumental en su camino hacia la seguridad y la paz. A través de un meticuloso trabajo de desminado humanitario, se han logrado cifras impresionantes que reflejan el progreso tangible en esta lucha contra una de las secuelas más devastadoras del conflicto armado en Colombia.
Desde el inicio del proceso de desminado, se han intervenido un total de 19 municipios en los departamentos de Bolívar y Sucre, abarcando un área extensa y diversa. Los resultados son claros: se han atendido 533 eventos sospechosos, lo que demuestra la minuciosidad y la dedicación con las que se ha abordado esta tarea crucial.
Además, se han realizado 296 estudios no técnicos, una labor fundamental para identificar y delimitar las zonas de riesgo. Estos estudios, respaldados por datos y análisis precisos, han sido la base sobre la cual se ha construido la estrategia de desminado en la región.
Una vez identificadas las áreas peligrosas, se ha procedido a intervenirlas con determinación y eficiencia. Se han despejado un total de 600 mil metros cuadrados de áreas, proporcionando un entorno seguro para los residentes locales y permitiendo el retorno gradual de aquellos que se vieron obligados a abandonar sus hogares.

En el proceso de desminado, se han neutralizado 108 artefactos explosivos, lo que ha representado una reducción significativa en la amenaza que representan estas minas para la población civil.
Además de la labor operativa, se ha puesto un énfasis especial en la capacitación y sensibilización de la comunidad. Más de 5.695 habitantes han recibido formación en riesgo de minas antipersonal, adquiriendo habilidades y conocimientos que les permitirán protegerse a sí mismos y a sus familias en el futuro.
Estas cifras son más que simples estadísticas: son el reflejo del compromiso inquebrantable de Colombia con la seguridad y el bienestar de sus ciudadanos. El desminado en Montes de María es un ejemplo inspirador de lo que se puede lograr cuando se unen voluntades y recursos en la búsqueda de un objetivo común.
“El camino hacia la erradicación total de las minas antipersonal es largo y desafiante, pero cada paso nos acerca un poco más a un futuro libre de esta amenaza mortal. Con determinación y perseverancia, podemos lograrlo”.



