En el panorama del vallenato contemporáneo, las opiniones se desatan como un torbellino, y en medio de este vendaval de voces, resuena la contundente afirmación del periodista y escritor Alfonso Hamburguer: «Escribir sobre el vallenato se volvió muy mogollo».
Hamburguer arroja luz sobre la confusión que rodea al género. En un mundo donde cada individuo con un micrófono se erige como un experto, Hamburguer señala que la verdadera esencia del vallenato se pierde entre las disputas y los egos inflados.
Al evocar la figura de Armando Zabaleta, autor del emblemático tema «No voy a Patillal», Hamburguer destaca la autenticidad y la raíz del género, distanciándose de figuras contemporáneas como Carlos Vives y Silvestre Dangond. Para Hamburguer, estos artistas son meros intérpretes, alejados de la esencia y el legado de Zabaleta, quien, según recuerda, derrotó a Adolfo Pacheco en el festival vallenato de 1973.
Con un tono crítico, Hamburguer cuestiona el papel de figuras como Vives y Dangond en la escena actual del vallenato, acusándolos de haberse desviado hacia agendas ajenas al género, como la «ideología de género». Sin embargo, reconoce su derecho a expresarse, aunque enfatiza que su relevancia en la historia del vallenato es limitada.
La mirada de Hamburguer también se dirige al ámbito político, recordando las tensiones entre Zabaleta y Gabriel García Márquez en el primer festival vallenato en Aracataca en 1966. «Este evento, marcado por las pullas del «Vergajo» de Zabaleta hacia Gabo, ilustra las complejas relaciones entre la música y la política en la historia del vallenato».
En última instancia, Hamburguer establece un criterio claro para la relevancia en el mundo del vallenato: la excelencia en la escritura y la interpretación. Para él, cualquier opinión que no cumpla con este estándar es superflua y carece de peso.
En un momento donde el vallenato enfrenta desafíos de identidad y autenticidad, las palabras de Alfonso Hamburguer resuenan como un llamado a la reflexión y un recordatorio de las raíces profundas de este género musical.
En redes sociales, se hizo viral un video en el que ambos cantantes comparten un momento musical, interpretando una polémica canción del guajiro Armando Zabaleta, en la que el compositor expresó algunas críticas al premio Nobel Gabriel García Márquez, titulada «Aracataca espera’ , quien usó su música para expresar su enfado hacia el famoso escritor colombiano. Disgusto que se desencadenó en el año 1972 cuando ‘Gabo’, antes de ganar el Nobel, obtuvo el premio ‘Rómulo Gallegos’ en Venezuela.



