Es inocultable el descontento de la gran mayoría de los carreteros con víveres que paseaban Sincelejo- no los subestimen-. El alcalde Yahir Acuña en una medida sin precedentes los reubicó en la plaza de mercado La Paz, frente al mercado público de Sincelejo.
Así mismo estipuló multa de 700 mil pesos- algunos señalan de ilegal- para quien pasee en ventas sus productos de mercado por las céntricas calles sincelejanas e igual pasará -dice el alcalde – con quienes se atrevan a comprar en deambulantes carretas.
La medida del alcalde Acuña, es controversial. Tiene sus pro y contras. De llegar a poner en público una sola multa como la anunciada, se convertirá Sincelejo en un 20 de julio, cuál llorentino florero. Es decir, eso no va.
Me refería un carretero que los llevaron con «engaños» a la plaza de La Paz y lo único que han visto son perdidas. «A mí me tocó botar mis productos por 600 mil pesos». En angustia expresó. Despertó mi sentimiento, porque se que de la pérdida dijo la verdad. La idea de reubicación de los carreteros, aplicada por el alcalde Acuña es necesaria, me pregunto es ¿Es justa?
Hay que buscar un equilibrio, que en su pasional temperamento el alcalde debe entrar a sopesar. Lo que realiza de incentivar a la ciudadanía para que compre a las carretas en La Paz, es válido. Ese es el principal camino del éxito de esa medida.
¿Suficiente? No. Debe haber un sustento de apoyo a las pérdidas de un principio que van a tener los carreteros, mientras la población se acostumbra y responde. No es de un día para otro. Igual debe ser sostenible en el cálculo de tiempo. Además de los habitantes de Sincelejo, los beneficiados con el despeje del centro histórico son los propietarios del centro, de acuerdo a lo que se tenga planeado, entonces ellos deben aportar económicamente a sostener la reubicación de los carreteros, bajo el principio de benefactores solidarios. El centro se ve hermoso, tranquilo, a algunos les faltará la bulla. Supongo vendrán los café tipo Italia, Cartagena y la venta turística. Eso se aplaude. Hay que ver quiénes van a comprar propiedades en el centro ¿Han comprado recientemente?
Así mismo se desata un problema social de los carreteros que debe tratarse con guantes de seda. Al alcalde Acuña por su génesis jamás lo veremos tirando el contenido de las carretas al piso, subiéndolos con bolillos al camión de la policía y pérdida total. Eso no lo hace. Gritará, de ahí no pasa.
El plan del alcalde lo califico de interesante, merecedor de apoyo, pero frágil. Se le puede caer, a menos que use la fuerza física, eso sería fatal por donde se mire. La reubicación debe pulirse, sostenerse en un comité económico comercial, publicitario, psicológico y de trabajo social que actúe integralmente para sacar adelante la expectante idea de Acuña, que garantice mejor calidad de vida y ganancia real a los carreteros.
Coletilla. Equipo de fútbol profesional, Águilas Doradas, está «volando» en Sincelejo. De triunfo en triunfo ¡ Esperemos!



