En Cartagena de Indias, ya nada nos sorprende. Aquí la movida es espabilarse y dar vuelta a lo que sea, porque de un momento a otro nos montan un festival, ¡y ya!, nos venden un show. Y si hablamos del Festival del Pastel, que está a la vuelta de la esquina, ni siquiera sabemos si acabamos de terminar un “pataconazo” o si estamos a tres doritos de otro. Todo es tan predecible que hasta el Parque Centenario, que es un emblema para muchos, está cerrado a la mitad para “remodelarlo”. Pero, como siempre, ¿qué nos hace pensar que esto no será solo otro intento de maquillaje?
Pero lo que sí tiene a todos con la cabeza a punto de estallar es la tremenda controversia con la contratación del reparcheo del corredor de carga. ¿Y por qué? Pues porque se están pagando la friolera de un millón de pesos el metro cuadrado cuando el metro cúbico de pavimento asfáltico, que vende Ecopetrol, está a solo seiscientos mil pesos ($600.000). ¿Cómo así? Si por cada metro cúbico de material salen veinte centímetros que nadie aplica, y a lo sumo ponen unos quince, ¿Cómo hacen el cálculo para justificar esos 900.000 pesos de diferencia? La pregunta es: ¿Qué harán con esos 900.000 pesos restantes?.
Pero más allá del desfalco evidente, lo que realmente pone los pelos de punta es el asunto del Parque Centenario. Hace poco menos de un mes, la Secretaria General, María Patricia Porras, salió a dar explicaciones sobre los gastos de la dependencia, que incluían la remodelación de este emblemático parque, pero… ¿a qué precio? Resulta que, por ley, los certificados de disponibilidad presupuestal para 2025 deben salir con vigencia para esa misma fecha. ¿Y el presupuesto de esa vigencia? ¡Aún no está aprobado! Y no se nos olvida que las sesiones extraordinarias del Concejo van hasta el 10 de diciembre, y ni en estas se ha abierto el debate sobre el tema.
La situación se pone aún más sospechosa cuando nos damos cuenta de que nadie parece preguntar sobre los precios desmesurados de las contrataciones. Si uno se pone a pensar, ¿será que, así como a algunos medios de comunicación y periodistas se les impuso un decálogo de lo que pueden o no decir, también se lo impusieron al Honorable Concejo? Porque, aunque algunos concejales han hecho preguntas al respecto, ninguno tiene la valentía de llevar el debate a fondo.
- También puede leer: ZONA DE CANDELA | ¿Promoción turística con control narrativo?
Mientras tanto, nosotros, los ciudadanos, seguimos esperando respuestas. Pero con todo este circo de festivales y contratos inflados, uno tiene que preguntarse si el verdadero festival aquí es el que nos están vendiendo a precio de oro. Y lo peor es que, como siempre, todo seguirá igual. ¡Que venga otro pataconazo!



