La reforma laboral en Colombia, uno de los proyectos insignia del gobierno de Gustavo Petro, ha sido archivada definitivamente, se hundió en su tercer debate en el Congreso a pesar de las marchas promovidas por el presidente y las advertencias al Legislativo, la mayoría de la Comisión Séptima del Senado votó en contra, sellando así una de las derrotas más contundentes del Ejecutivo en el Congreso. Ocho votos a favor del archivo frente a seis en contra confirmaron lo que desde la semana pasada ya era previsible.
Senadores como: Lorena Ríos (Justa Libres), Ana Paola Agudelo (Mira), Esperanza Andrade (Conservador), Berenice Bedoya (ASI), Honorio Enríquez (Centro Democrático), Miguel Ángel Pinto (Liberal), Alirio Barrera (Centro Democrático) y Nadia Blel (Conservador) fueron los protagonistas de este revés para el gobierno. Poniendo fin a un debate que se extendió por meses y que generó intensas controversias, cada vez que se hablaba de eso.
El ministro de trabajo Antonio Sanguino intentó defender el proyecto asegurando dicha reforma no contenía inconstitucionalidades y que podía tramitarse como una ley ordinaria. Sin embargo, su argumento no fue suficiente para cambiar el curso de los acontecimientos.
Los detractores de la reforma miraron con lupa su contenido y argumentaron que varios de sus artículos eran contrarios a la Constitución, destacando los números 59, 64, 66 y 80. Este último, en particular, pretendía derogar la Ley Sexta de 1945 y transformar a los servidores públicos en trabajadores a término indefinido, lo que habría implicado un considerable aumento en los costos laborales del Estado.
El Banco de la República advirtió, en su momento que la aprobación de la reforma podría destruir hasta medio millón de empleos al elevar los costos de contratación en el sector formal, lo que afectaba especialmente a las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPymes). Además, una de las disposiciones más controversiales proponía equiparar el contrato de aprendizaje (del Sena) con un contrato laboral a término fijo, aumentando la remuneración de los aprendices del Sena al 60 % del salario mínimo en la etapa lectiva y al 100 % en la etapa productiva.
Con la caída de la Reforma Laboral, el gobierno de Petro suma un nuevo tropiezo legislativo, evidenciando las dificultades para consolidar su agenda en un Congreso fragmentado y poco receptivo a sus propuestas. Mientras tanto, los sectores sindicales y movimientos afines al petrismo lamentan la decisión y prometen seguir luchando por una reforma que, según ellos, dignifique las condiciones laborales en el país.
Se da en un momento en continua la crisis gubernamental, apenas la mañana del martes cuando Diego Guevara, Ministro de Hacienda abandonó el barco presuntamente por las crecientes tensiones entre el ministro y el presidente debido a la necesidad de realizar nuevos aplazamientos en el presupuesto nacional por 12 billones de pesos. Dijo Noticias Caracol y emisora Blu Radio en uno de sus noticieros. Para la reforma laboral ¿Habrá un nuevo intento? Dale tiempo al tiempo, que en definitiva será quien lo dirá.



