Dos incidentes en el mar en menos de tres semanas han dejado en evidencia una preocupante situación en las aguas cercanas a las Islas del Rosario, jurisdicción de Cartagena de Indias, donde turistas nacionales y extranjeros han estado expuestos a graves peligros.
El mas reciente siniestro ocurrió este jueves 20 de marzo, cuando una embarcación que transportaba a 38 turistas extranjeros y dos tripulantes naufragó debido a las adversas condiciones meteomarinas. En este caso, la rápida intervención de la Armada Nacional y la Capitanía de Puerto permitió rescatar con vida a todos los ocupantes, quienes, afortunadamente, no necesitaron atención médica de urgencia.
“Se logró salvaguardar la vida de 38 turistas, entre ellos 36 de origen alemán y dos austriacos, así como dos tripulantes de nacionalidad colombiana, luego de que la embarcación en la que navegaban por el sector de Punta Gigantes, a la altura de la Ciénaga de los Vásquez, en Cartagena, naufragara, al parecer, producto de las condiciones meteomarinas adversas presentes en el mar Caribe colombiano”, dijo el El capitán de Navío Javier Gómez Torres.
Sin embargo, este no ha sido el único episodio reciente. El pasado 2 de marzo, otro siniestro sacudió a turistas que viajaban en una lancha de transporte turístico hacia Isla Palma. Afortunadamente, la oportuna reacción de la Armada y la colaboración de embarcaciones civiles en la zona lograron evitar mayores tragedias. Pero la pregunta persiste: ¿Qué está sucediendo en las aguas de Cartagena que pone en peligro la seguridad de los turistas?

Ambos siniestros ocurrieron bajo circunstancias similares: condiciones meteorológicas adversas en el mar y el riesgo de zozobra. Las autoridades marítimas ya han iniciado las investigaciones correspondientes para esclarecer las causas de estos accidentes. Sin embargo, más allá de las causas técnicas, se plantean interrogantes: ¿Están las empresas turísticas tomando las medidas de seguridad necesarias para evitar tragedias en mar abierto? ¿Es suficiente la regulación sobre la seguridad en los transportes turísticos en esta zona? ¿Cómo se pueden mejorar las condiciones de seguridad para los turistas que visitan estos destinos?
La Armada Nacional, por su parte, reitera su llamado a cumplir las normas de seguridad y a reportar cualquier emergencia a través de la línea gratuita 146 o el canal 16 VHF marino. Sin embargo, lo sucedido en estos dos incidentes plantea una inquietante reflexión sobre la protección de quienes, atraídos por la belleza de las Islas del Rosario, arriesgan sus vidas sin saber lo que les espera en el mar.



