La justicia ha comenzado a actuar con firmeza frente a uno de los ataques más violentos que ha sacudido recientemente al barrio 13 de Junio en Cartagena de Indias. Oswaldo Pérez Martínez, un joven de 21 años, fue enviado a la cárcel tras ser judicializado por tentativa de homicidio, luego de protagonizar un brutal robo contra dos trabajadores de una carnicería, uno de ellos de 66 años, a quienes atacó salvajemente con un palo en la madrugada del pasado 3 de abril.
Moisés Morales Martínez, víctima principal del ataque, se encontraba abriendo el local junto a un compañero de trabajo pasadas las 4:00 am cuando fue sorprendido por el agresor. Las cámaras de seguridad captaron el aterrador momento en el que el delincuente, con intenciones de robo, lanzó una piedra y luego arremetió con un palo contra Moisés, golpeándolo repetidamente incluso cuando este ya se encontraba indefenso en el suelo, suplicando por su vida. Su compañero de 50 años también fue atacado con extrema violencia.
Las imágenes del ataque se viralizaron rápidamente en redes sociales, despertando la indignación de la ciudadanía cartagenera y generando una oleada de llamados a la acción por parte de la comunidad, exigiendo justicia y mayor seguridad.
Gracias a las pruebas recolectadas por la Fiscalía, incluyendo el video de la cámara de seguridad y testimonios de vecinos, el delincuente fue capturado y presentado ante un juez, quien avaló la imputación del delito de tentativa de homicidio agravado enviándolo a prisión preventiva mientras avanza el proceso judicial.
«La violencia con la que actuó el agresor, golpeando sin piedad a una persona de la tercera edad que no representaba una amenaza, es inaceptable. No podemos permitir que estos actos queden impunes», expresó uno de los fiscales del caso.
Moisés continúa recuperándose de las graves heridas en un centro médico, y aunque su condición es estable, el trauma físico y emocional causado por el ataque aún perdura.
Este caso se convierte en un símbolo del poder de la evidencia y de la presión ciudadana para exigir justicia. La comunidad espera que este sea solo el inicio de una serie de acciones contundentes contra la violencia e inseguridad que afectan a los barrios de Cartagena.



