La angustia no cesa. Han pasado ya 20 días desde la desaparición de Tatiana Hernández Díaz, la joven universitaria bogotana de 23 años que fue vista por última vez el pasado 13 de abril en los espolones de la playa, a la entrada del barrio Bocagrande, en Cartagena. Hasta el momento, no hay noticias oficiales sobre su paradero, lo que ha encendido las alarmas sobre una posible retención contra su voluntad.
El caso, que ha captado la atención de la opinión pública, ha generado creciente preocupación por la lentitud de la respuesta institucional. El abogado de la familia, Antonio Hernández, confirmó que se adelantan labores de búsqueda paralelas por parte de frentes independientes, debido a lo que considera una gestión insuficiente por parte de las autoridades.
“No creo que se haya ahogado o suicidado. Hay una hipótesis más fuerte: Tatiana estaría retenida por terceros. En mi experiencia como abogado, creo que la tienen”, declaró Hernández.
Ante la falta de resultados concretos, se ha iniciado una investigación privada. El abogado anunció que prepara una solicitud formal de ayuda internacional, particularmente a agencias de investigación de Estados Unidos, para acelerar el proceso de búsqueda.
Además, exigió a la Fiscalía General de la Nación que agilice las investigaciones, y pidió que se priorice este caso como una emergencia humanitaria:
“Solicitamos pronta agilización y las capturas pertinentes. Entendemos que la Fiscalía está recargada, pero la gestión ha sido muy corta frente a este escenario tan delicado”, añadió.
El dolor de la madre de Tatiana se ha hecho sentir en redes sociales con mensajes desgarradores: “No le hagan daño”, clama con la esperanza de que su hija aún esté viva. La comunidad también ha empezado a organizarse para realizar jornadas de búsqueda y actos simbólicos en señal de respaldo.
Este caso, que evidencia posibles fallas en el protocolo de búsqueda de personas desaparecidas, urge ser atendido con prioridad por las autoridades. El tiempo corre, y cada hora que pasa sin avances aumenta el riesgo de un desenlace fatal.



