En lo que inicialmente parecía un intento de hurto a una patrullera de la Policía Nacional en el barrio Alto Bosque de Cartagena de Indias, una nueva y contundente versión dada por el presidente colombiano Gustavo Petro enciende las alarmas en todo el país: se trataría, según el mandatario, de un atentado directo ordenado por el «Clan del Golfo» dentro de lo que denominó su «plan pistola».
«El Clan del Golfo envió a este sujeto a matar a una patrullera de la Policía», aseguró Petro en su cuenta oficial de X (antes Twitter), añadiendo que la uniformada, aun habiendo recibido tres disparos, logró defenderse y propiciar la captura de su atacante.
La patrullera, cuya identidad se mantiene en reserva por seguridad, se dirigía en motocicleta y de civil a su lugar de trabajo a las 7:45 a.m. cuando fue interceptada por dos hombres. Según la primera versión entregada por la Policía Metropolitana de Cartagena, los delincuentes intentaron hurtarle una cadena de oro. Sin embargo, en un acto de valentía, la funcionaria se abalanzó sobre uno de ellos y logró desarmarlo, pese a recibir dos impactos de bala en un brazo y una pierna.
Con el arma del delincuente, la uniformada respondió al ataque y dejó herido al presunto agresor, lo que permitió su captura por unidades policiales que acudieron al lugar tras escuchar los disparos.
Ambos heridos fueron trasladados a centros médicos. La patrullera permanece fuera de peligro y está bajo observación clínica. El detenido, también herido, se encuentra bajo custodia policial.
Aunque la hipótesis inicial apuntaba a un intento de hurto común, las declaraciones del presidente Petro obligan a redirigir el curso de la investigación hacia un posible atentado directo contra la fuerza pública, en el marco de una escalada violenta promovida por estructuras criminales que buscan amedrentar a las autoridades.
El arma incautada y la motocicleta en la que se movilizaban los agresores fueron puestas a disposición de la Fiscalía General de la Nación, que ya adelanta las diligencias para judicializar al sospechoso. La Dirección de Inteligencia de la Policía y la Fiscalía habrían sido instruidas para verificar la posible conexión del hecho con estructuras del crimen organizado, como lo afirma el mandatario.
En barrios como Alto Bosque, donde ocurrió el hecho, los residentes expresan temor por la violencia creciente y la sensación de inseguridad, incluso en zonas residenciales.



